Waymo presentó un recall voluntario ante la National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA) que cubre 3.791 robotaxis después de que uno de sus vehículos ingresara a una calle inundada en San Antonio el mes pasado. No hubo heridos.
El detalle clave: el recall es un parche de software que se despliega over the air a toda la flota de Waymo. Ningún vehículo necesita pasar por un taller. La compañía ya implementó restricciones provisorias mientras se finaliza la solución completa.
¿Qué pasó en San Antonio?

Según los documentos publicados en el sitio web de la NHTSA, el recall se remonta a un incidente del 20 de abril en San Antonio, donde un robotaxi de Waymo sin pasajeros se encontró con "un tramo inundado no transitable de la vía". En lugar de buscar una ruta alternativa para esquivar el peligro, el vehículo siguió hacia adelante a velocidad reducida.
El vehículo terminó arrastrado por la corriente hasta el arroyo Salado. No había pasajeros a bordo y no se reportaron heridos, pero el auto tuvo que ser recuperado del cauce días después. Un segundo incidente relacionado con inundaciones también había ocurrido cerca de McCullough Avenue y Contour Drive en San Antonio, unas dos semanas antes.
Waymo pausó todas las operaciones en San Antonio después del incidente del 20 de abril, la detención de servicio más larga de la compañía en esa ciudad hasta la fecha. Waymo retomaría el servicio en San Antonio esta semana tras revisar sus procedimientos de monitoreo de inundaciones y sus protocolos de seguridad.
La compañía presentó el recall voluntario ante la NHTSA el 30 de abril. Afecta a vehículos equipados con los sistemas de conducción automatizada de quinta y sexta generación, en todas las ciudades donde opera: Phoenix, San Francisco, Los Ángeles, Austin, San Antonio y Atlanta.
¿Qué cambia con un fix OTA y no un llamado a taller?
Esta es la parte importante. A diferencia de los recalls automotrices tradicionales, que obligan al dueño a llevar el vehículo a un concesionario, el recall de Waymo se maneja completamente con una actualización de software inalámbrica, parecido a cómo un smartphone recibe un parche.
Waymo dijo haber "identificado un área de mejora respecto a calles inundadas no transitables específicamente en vías de mayor velocidad" y presentó el recall voluntario en consecuencia.
La compañía agregó que está "trabajando en implementar safeguards adicionales de software", incluyendo refinar las "operaciones en clima extremo" y "limitar el acceso a áreas donde podrían ocurrir inundaciones repentinas". La NHTSA describió la respuesta provisoria de Waymo como un endurecimiento temporal de los límites operacionales, incluyendo nuevas restricciones relacionadas con el clima y revisiones de mapas, mientras los ingenieros trabajan en la solución completa.
Waymo ya había seguido este patrón antes. Cuando sus vehículos quedaron grabados pasando ilegalmente buses escolares detenidos en Austin y Atlanta a fines del año pasado, la compañía presentó un recall voluntario y empujó una actualización OTA a toda la flota en cuestión de semanas. La tasa de completitud para estos recalls virtuales se aproxima al 100%, dado que Waymo controla y opera directamente cada vehículo de su flota.
¿Qué reveló el documento sobre el tamaño real de la flota?
El expediente del recall sirvió, sin querer, como censo de la flota. El total de 3.791 vehículos afectados confirma un crecimiento significativo. Waymo no había reconocido públicamente haber cruzado el umbral de 2.000 vehículos hasta septiembre de 2025, lo que significa que la flota casi se duplicó en aproximadamente ocho meses.
Ese crecimiento calza con la ronda masiva de USD 16.000 millones que Waymo levantó a una valuación de USD 126.000 millones a principios de este año. La compañía propiedad de Alphabet ahora entrega 500.000 viajes pagos por semana en sus 10 ciudades estadounidenses y apunta a 1 millón de viajes semanales para fin de año.
¿Qué señal entrega esto para autónomos en LatAm?
Para integradores, reguladores y aseguradoras en Chile, México, Brasil o Argentina, el caso ilustra dos cosas concretas. Primero, que los recalls de software-defined vehicles son cualitativamente distintos a los tradicionales y, eventualmente, van a requerir nuevos marcos regulatorios locales que reconozcan que el "remedy" puede ser un parche aplicado en 72 horas y no una visita al taller.
Segundo, que las condiciones climáticas regionales importan. Los pilotos de robotaxis que se prueben en Brasil tropical o en la región de los Andes chilenos van a enfrentar escenarios que los datasets de entrenamiento estadounidenses simplemente no cubren: aluviones en quebradas costeras, neblina densa en cordillera, granizo en alta montaña. La falla de San Antonio sugiere que estos modelos siguen siendo frágiles fuera de su distribución de entrenamiento, lo que es una alerta directa para programas piloto que apunten a ciudades como Santiago en invierno o São Paulo en temporada de chuvas.




