Vendido por la cadena alemana de bricolaje OBI, el OBI Energy Tracker es un set de dos dispositivos por 15 euros. Uno se pega literalmente encima del medidor electrico existente para leer el consumo, y envia esos datos al segundo aparato, que hace de gateway. Ese gateway atado a la nube se vincula a una cuenta OBI mediante la app heyOBI. Justamente por eso el dispositivo pedia a gritos una intervencion: liberarlo de sus cadenas en la nube, tarea que Aaron Christophel tomo con gusto.
El proceso completo esta cubierto en dos videos. El primero explica en ingles lo esencial para reprovisionar el firmware original hacia un servidor MQTT local, mientras que el segundo, en aleman, se enfoca en el firmware personalizado para el ESP32-C3 que va dentro del gateway.

¿Que hay dentro de cada dispositivo?
Dentro del lector hay un microcontrolador BAT32G135 basado en un nucleo Cortex-M0+, que se comunica con el medidor a traves de su protocolo infrarrojo. Ese dato viaja luego por LoRa en la banda de 868 MHz hasta el gateway, que el usuario coloca en algun punto con alcance Wi-Fi. En ese segundo aparato esta el ESP32-C3, que por defecto corre un firmware que habla via MQTT seguro con una instancia en la nube de AWS para las tipicas maniobras dependientes de la nube.
¿Como cortar la dependencia sin flashear?
La opcion de reprovisionar no requiere flashear firmware, solo seguir un punado de pasos. El truco consiste en obtener la llave TEA de 32 bits, generar tu propia PKI, levantar un broker con soporte MQTTS y dejar que el script de Python provisto haga el resto. Es la via mas accesible: convierte un producto cerrado de 15 euros en un sensor de energia totalmente local en cuestion de minutos.
¿Y si quiero firmware propio?
Cargar firmware personalizado es la otra opcion, aunque el reflasheo directo por UART/JTAG viene lamentablemente deshabilitado de fabrica. Con el esfuerzo que exige este camino, se podria argumentar que quizas sea mas facil simplemente conectar el dispositivo lector a un gateway propio, sobre todo si ya tienes un transceptor LoRa y el hardware asociado a mano.
Para makers en Chile y LatAm, el valor del proyecto va mas alla de este aparato puntual: la receta de obtener la llave, levantar un broker MQTTS local y redirigir el trafico es replicable en decenas de dispositivos IoT que hoy obligan a pasar por servidores del fabricante. Un ESP32-C3 cuesta pocos dolares y la comunidad de firmware abierto para ese chip es enorme.




