
Un correo con el asunto "Rp2350 pi pico 2 modified one" llegó esta semana a la redacción de CNX Software. Traía una ilustración desconcertante: una placa Raspberry Pi Pico 2 conectada a un cable Lightning de Apple. Dos piezas que, en principio, no tienen nada que hacer juntas. El sitio publicó la captura en X y la respuesta llegó en minutos.
La razón es usbliter8, un exploit de la BootROM desarrollado por Paradigm Shift que permite hacer jailbreak y saltarse restricciones en dispositivos de Apple con procesadores A12 y A13. Uno de los usuarios que respondió, stacksmashing, lo resumió sin rodeos: "Literalmente tengo esto sobre mi escritorio en este momento".
¿Qué es exactamente usbliter8?
Es un exploit de BootROM/SecureROM, es decir, del código de arranque grabado en el silicio. Eso lo vuelve no parcheable: Apple no puede corregirlo con una actualización de software porque el fallo vive en hardware. Sus usos declarados son el jailbreak, la investigación de seguridad y la recuperación de sistemas.
El alcance cubre los equipos construidos alrededor de una generación específica de chips.
| Chip de Apple | Equipos alcanzados | Corrección posible |
|---|---|---|
| A12 y A13 | iPhone XS, XR y serie 11 | No, el fallo es de hardware |
| A12 y A13 | Determinados modelos de iPad | No, el fallo es de hardware |
| S4 y S5 | Algunos modelos de Apple Watch | No, el fallo es de hardware |

¿Por qué hace falta una Raspberry Pi y no un computador?
Acá está la parte interesante para cualquiera que trabaje con microcontroladores. El fallo que aprovecha usbliter8 está en el controlador USB Synopsys DWC2, en una capa tan baja que las pilas USB de un computador convencional sencillamente no pueden generar la secuencia necesaria para dispararlo.
Un microcontrolador con USB programable a nivel de registro sí puede. Por eso el RP2350, el chip de doble núcleo con selección entre Arm Cortex-M33 y RISC-V que Raspberry Pi presentó en agosto de 2024, terminó convertido en la herramienta estándar para este trabajo. No es una elección de conveniencia ni de precio: es la única forma práctica de hablarle al puerto en los términos que el exploit exige.
¿Se puede conseguir la placa armada?
Sí, y esa es la señal más llamativa del asunto. El exploit se hizo público el 18 de junio de 2026, y en menos de dos meses hubo fabricantes chinos produciendo placas específicas basadas en el RP2354A, con conector Lightning y USB-C ya integrados. La "SUNSHINE RP2354A Pico DFU engineering board" se ofrece por alrededor de 10 dólares más envío e impuestos, para quien no quiera armarla a mano.
El camino casero sigue abierto y es más barato todavía: la Raspberry Pi Pico 2, con el mismo RP2350, tiene un precio de lista oficial de 5 dólares, y el trabajo se reduce a sacrificar un cable Lightning para soldar sus líneas de datos a la placa. Puesta en Chile, la versión comercial de 10 dólares rara vez baja de los 15 dólares con envío, monto sobre el cual corre además el IVA de 19% en la internación. Sigue siendo, de lejos, el instrumental de análisis de dispositivos móviles más barato que existe hoy, y explica por qué talleres de reparación y laboratorios forenses de la región lo miran con atención.
Retirado por orden judicial, pero replicado
La entrada original del blog de Paradigm Shift y el código en GitHub fueron dados de baja por orden de un tribunal federal de Estados Unidos, en el marco de una demanda por secretos comerciales presentada por Magnet Forensics.
La medida llegó tarde. Existen forks del exploit disponibles en GitHub y con toda probabilidad en otros repositorios, mientras que la publicación original quedó archivada y sigue siendo consultable.




