La Xbox 360 se ha abierto varias veces a lo largo de los años, y casi siempre una actualización de Microsoft cerró la puerta por donde entraron los hackers. El primer método fue un firmware modificado para el lector de DVD en 2006. Le siguió un ataque al hipervisor en 2007, y en 2009 apareció un truco de cableado que exponía los puertos de depuración JTAG.

El ataque físico que más duró fue el reset forzado de la CPU, de 2011. Necesitaba hardware especializado y un chip de voltage glitching. Un aficionado mostró ahora que se puede hacer con una Raspberry Pi Pico, que cuesta 4 dólares (unos 5 euros o 5 libras). Con eso cerró un esfuerzo que le tomó nueve años, según contó Bruno Ferreira en Tom's Hardware.

Una aclaración antes de seguir. La semana pasada salió PeerPressure, un softmod persistente para la Xbox 360. Esta nota no va de eso, va de señales y cables.

¿Cómo funciona el reset glitch?

El ataque consiste en mandar un pulso muy corto directo al pin de reset de la CPU. Uno esperaría que el procesador se reinicie. Lo que pasa, en cambio, es que la CPU ejecuta mal la instrucción en curso.

Alguien descubrió cómo aprovechar ese error para correr cualquier código en la CPU. Así se salta por completo las capas de criptografía que Microsoft puso en la consola, que según Tom's Hardware eran efectivas.

El problema es el momento exacto. Para que el pulso sirva se necesita una temporización con resolución de nanosegundos, y un chip de glitch puede requerir varios intentos antes de lograr un latch exitoso.

Un proyecto abandonado en 2017

Joshua Kennedy, un hacker escocés, compró en 2017 una placa modchip Matrix Coolrunner Rev D para atacar su consola por esta vía. El método exigía soldar cables, volcar la NAND, usar programadores y tener paciencia.

En su momento intentó armar sus propios programadores con el puerto paralelo de un PC viejo, un sustituto habitual. Nunca logró sacar el proyecto adelante y lo dejó guardado.

La Pico hizo el resto

En 2026 apareció una herramienta nueva para el mismo trabajo, la Raspberry Pi Pico, una placa con microcontrolador cuyo precio parte en 4 dólares.

Kennedy conectó la Pico al conector de la interfaz NAND de la consola para volcar el firmware de la memoria flash. Bastó con algo de cableado y la utilidad PicoFlasher. Su publicación no lo detalla, pero según Tom's Hardware lo más probable es que haya parchado ese volcado con XeLL y lo haya vuelto a cargar.

Luego descargó los Timing Files de Octal450, un conjunto de pequeños programas que disparan el chip de glitch en el momento más favorable para resetear la CPU. Son necesarios porque la ventana de oportunidad cambia en cada revisión de hardware de la Xbox 360.

Con la Pico otra vez, cargó esos archivos de temporización en el Matrix Coolrunner y, presumiblemente, corrió el resto del proceso. Así terminó la tarea.

"Un proyecto que me derrotó en 2017 se volvió trivial en 2026 gracias a un microcontrolador de 5 libras", escribió Kennedy.