Las épocas en que los teléfonos venían con cargador en la caja terminaron hace rato, y con ellas la idea de que un enchufe carga un dispositivo a la vez. Los fabricantes de accesorios pasaron a ofrecer cargadores de cuatro o cinco puertos para viajes, y desde ahí la pregunta natural es hasta dónde se puede escalar.
El youtuber DENKI OTAKU decidió responder con un proyecto de fuerza bruta: un cargador USB-C capaz de alimentar 100 dispositivos al mismo tiempo, con hasta 1,5 amperes por puerto. La cuenta básica es brutal en su simpleza: 100 puertos por 1,5 A entregan 150 amperes totales cuando el sistema está completamente cargado.
¿Cómo está construido el cargador?
El diseño es modular y, en el fondo, sorprendentemente simple. La placa base es un PCB con un chip comercial de carga que integra diez canales independientes. DENKI OTAKU apiló diez de esas placas dentro de una carcasa fabricada con perfiles de aluminio extruido, lo que da un total de 100 canales en una sola unidad.
Para alimentar todo eso, el rig recurre a dos fuentes conmutadas industriales capaces de entregar la corriente bruta que el sistema necesita. La carcasa abierta probablemente cumple un segundo rol además del estético: ayudar a disipar el calor generado por una densidad de corriente que, a plena carga, se acerca al límite de lo razonable para un proyecto casero.
¿Aguantará 100 teléfonos en serio?
La pregunta abierta del proyecto es la prueba de carga real. El video documenta el armado pero no muestra los 100 puertos cargando teléfonos a 1,5 A simultáneamente, y es ahí donde la duda técnica gana espacio.
Hackaday plantea el escepticismo razonable: a 15 amperes por placa de diez canales durante carga continua, las pistas del PCB enfrentan estrés térmico significativo. La sección transversal del cobre y el calibre de las pistas determinan si la placa sobrevive un rato largo o entra en thermal runaway en minutos. Sin un test de estrés sostenido, no hay forma de saber si el diseño es robusto o un experimento de demostración.
El contexto: cargadores en evolución
La carga rápida USB-C empujó el límite de lo que un cargador compacto puede ofrecer. El último gran salto técnico fue la adopción de la tecnología GaN (nitruro de galio), que permite densidades de potencia mucho más altas que el silicio tradicional en el mismo volumen. Los cargadores USB-C PD comerciales con GaN hoy entregan 65 W o 100 W desde un cubo del tamaño de una caja de fósforos.
Lo que propone este rig es la cara opuesta del mismo problema: en vez de concentrar potencia, distribuirla en muchos puertos. Para un evento, una sala de espera o una conferencia, una solución apilada como esta tiene sentido conceptual: la electrónica existe en formato comercial y armar diez bloques en aluminio es accesible para un taller casero medianamente equipado.
El video completo está disponible en YouTube. No deja de ser un buen recordatorio de que la electrónica de potencia, cuando se apila con criterio, sigue siendo un terreno fértil para proyectos hobbistas que no necesitan inventar nada nuevo para llamar la atención.




