Amazon Web Services (AWS) confirmó que dejará de aceptar clientes nuevos en Mechanical Turk, su histórico servicio de microtrabajo humano, a partir del 30 de julio de 2026. El anuncio se difundió a través de las actualizaciones de disponibilidad de servicios de AWS. Los clientes actuales podrán seguir usando la plataforma, pero esta entra en modo mantenimiento, sin nuevas funciones. En la misma fecha dejan de recibir clientes nuevos SageMaker Ground Truth y Amazon Augmented AI (A2I).
¿Qué era Mechanical Turk?
Amazon lanzó Mechanical Turk en 2005 con un lema que se volvió célebre: "inteligencia artificial artificial". La idea era simple: personas reales recibían un pago por completar pequeñas tareas que resultaban difíciles para las máquinas, como transcribir texto, etiquetar imágenes o moderar contenido. Durante casi dos décadas fue una de las puertas de entrada al mundo del crowdsourcing de datos.
En 2018, AWS intentó reposicionar la plataforma como una herramienta de anotación de datos para entrenar modelos de IA, integrándola dentro de SageMaker. Pero el negocio del etiquetado cambió más rápido que el producto.
¿Por qué pierde relevancia?
Un estudio de 2023 encontró que muchos trabajadores de la plataforma estaban usando ellos mismos modelos de lenguaje para resolver las tareas, lo que erosionó el valor de Mechanical Turk como fuente de datos genuinamente humanos. Si la máquina termina entrenándose con texto que otra máquina generó, se pierde justamente lo que hacía valioso al trabajo humano.
Hoy los laboratorios de IA prefieren proveedores especializados, que garantizan expertos verificados capaces de resolver casos límite y juicios de calidad complejos:
- Mechanical Turk (2005-2026): multitud anónima, tareas masivas y baratas, calidad variable.
- Scale AI: anotadores y expertos gestionados, con foco en datos para modelos de frontera.
- Surge AI: especialistas verificados para evaluación y casos difíciles.
¿Qué significa para el trabajo digital en la región?
El cierre marca el ocaso de un modelo laboral que, durante 21 años, entregó ingresos complementarios a miles de personas en todo el mundo, incluida América Latina, donde el microtrabajo en línea creció como alternativa flexible. La transición hacia proveedores especializados sugiere que la demanda ya no es por volumen barato, sino por calidad experta y trazabilidad, algo que reconfigura quién puede participar en la cadena de datos que alimenta a la IA.




