Anthropic publicó un desglose de cómo se usa realmente su agente conversacional Claude Cowork, y la conclusión es poco glamorosa: la mayor parte del tiempo se va en el trabajo administrativo que nadie quiere hacerse cargo. El análisis se apoya en una muestra de 1,2 millones de sesiones anonimizadas entre el 11 y el 31 de mayo de 2026, provenientes de más de 600.000 organizaciones. Un sistema automatizado clasificó cada sesión en una de 20 categorías de trabajo.
Según Anthropic, cerca de la mitad del uso de Cowork corresponde a lo que la compañía llama "el trabajo alrededor del trabajo": tareas que casi nunca son la responsabilidad central de alguien, pero que acompañan a prácticamente cualquier empleo de oficina.
¿Para qué se usa Claude Cowork?
Dos categorías concentran la mitad de todo el uso. La más grande es "procesos de negocio y operaciones", con 33,4%, que incluye consolidar actualizaciones de estado dispersas en un solo informe, armar listas de onboarding o cuadrar planillas. La segunda es "creación de contenido y redacción", con 16,4%, que cubre borradores, presentaciones, publicaciones y propuestas.
Anthropic describe estas actividades como "de naturaleza conectiva": las planillas reúnen datos dispersos en un solo lugar, las presentaciones traducen una decisión para audiencias con distintos niveles de contexto y las listas de onboarding dan a los recién llegados acceso al conocimiento institucional de la organización.
El resto de las categorías es bastante más chico:
- Desarrollo de software: 8,7%
- DevOps e infraestructura: 7%
- Investigación: 6,4%
- Análisis de datos: 5,8%
- Procesamiento de documentos: 4,1%
- Operaciones de venta: 4%
- Asistencia personal: 3,8%
- Educación: 2,4%
- Análisis de reuniones: 1,8%
¿Por qué se programa tan poco en Cowork?
El bajo porcentaje de programación (8,7%) confirma la tesis de Anthropic de que la interfaz influye mucho en cómo la gente adopta los modelos de IA. Los desarrolladores siguen usando Claude Code para construir, depurar y publicar software, y reservan Cowork para las tareas de comunicación que rodean ese trabajo técnico.
El patrón calza con lo visto antes. Tras el lanzamiento de Claude Code en 2025, una cantidad sorprendente de usuarios no técnicos apareció en la terminal ordenando carpetas, eliminando archivos duplicados y escribiendo fórmulas de planilla. Para otros, la terminal siguió siendo una caja negra. Cowork nació para llevar esas mismas capacidades de agente a una interfaz de chat familiar.
Anthropic ilustra la idea con tres ejemplos. Un abogado puede pedir que le formateen y archiven documentos para dedicar más tiempo al análisis legal. Un reclutador lo usa para agendar entrevistas y resumir feedback, y así concentrarse en los candidatos. Un líder de equipo encarga las diapositivas que explican una decisión difícil, lo que le compra tiempo para tomarla. La pantalla en blanco suele ser el primer obstáculo, y Cowork ayuda a convertir ideas e información en un primer borrador.
Los límites del estudio
La propia Anthropic advierte que la taxonomía clasifica actividades, no profesiones, y que no hay categorías separadas para marketing, finanzas o recursos humanos. Es probable que esas funciones queden dentro de "operaciones de negocio", lo que ayuda a explicar por qué esa categoría llega a un tercio del total.
El estudio tiene otras limitaciones. La muestra captura solo un máximo fijo de sesiones por hora, así que los horarios de mayor demanda quedan subrepresentados. Las cifras son porcentajes, no volúmenes absolutos. Alrededor del 5% de las sesiones son de uso personal, como pasatiempos o conversación, de modo que el conjunto de datos no refleja exclusivamente trabajo. La compañía dice que seguirá actualizando el análisis.
Anthropic amplió hace poco Cowork desde la aplicación de escritorio hacia la web y los teléfonos. Antes ya le había dado al agente la capacidad de operar directamente escritorios Mac y Windows. Un paper de revisión de Meta, Stanford y la Universidad de Illinois ubica a estos sistemas en una tendencia más amplia: el código deja de ser solo el producto final y pasa a ser la capa operativa sobre la que corren los agentes de IA. Claude Code y Cowork, junto con Codex de OpenAI (también conocido como ChatGPT Work), figuran como ejemplos destacados de ese giro.




