
Por muy singular que parezca el GamePad de la Nintendo Wii U, en el fondo no es mucho más que un tablet con controles de juego pegados encima. Ahora que la comunicación entre la Wii U y el GamePad fue sometida por completo a ingeniería inversa y volcada en software fácil de usar, se abre la posibilidad de usar otros tablets con los controles adecuados para cumplir esa función, como el tablet Samsung compatible con Windows con el que [Bringus Studios] decidió experimentar.
Un tablet de 2007 con Celeron M
Diseñada originalmente para correr Windows XP Tablet PC Edition, la serie Samsung Q1 de PC ultramóviles (UMPC) se lanzó por primera vez en 2007, con una CPU Celeron M de 900 MHz. De paso, resulta gracioso que Bingus confunda mAh con mWh al comparar capacidades de batería, ya que el pack de iones de litio de esta UMPC es de 11,1 V, mientras que la batería de un smartphone ronda los 3,7 V nominales.
El desafío del Wi-Fi
Para convertir la UMPC en un GamePad de Wii U, primero se instala Debian 12 de 32 bits junto con el proyecto Vanilla Wii U Gamepad. El principal reto pasa a ser encontrar un adaptador Wi-Fi que sirva, ya que la conexión usa un handshake algo fuera de norma. Como era de esperar, el adaptador USB Wi-Fi de TP-Link que usó Bingus cambió su chipset Mediatek anterior, mejor soportado, por uno Realtek con el típico soporte pobre en Linux, lo que obligó a compilar drivers a mano.
¿Por qué falla al final?
Tras más ajustes, se descubre que el Celeron M de 900 MHz de esta UMPC simplemente no está a la altura: la decodificación del flujo HDMI comprimido deja la CPU clavada al 100 por ciento, con la consiguiente pérdida de cuadros. Lo más probable es que se deba a la falta de decodificación por hardware de h.264, lo que traslada esa carga al procesador. El sistema usa el chipset Intel 915GMS con la iGPU GMA 900, que al parecer solo ofrece aceleración por hardware para MPEG-2.




