Anthropic presentó un nuevo grupo de investigación en ciencias de la vida, con laboratorio propio. El equipo hace biología básica con Claude: explora bases de datos de ADN para identificar familias de proteínas sin caracterizar, genera hipótesis a escala y las prueba con experimentos. Junto con el anuncio, la empresa mostró sus primeros resultados, en los que Claude descubrió un sistema de enzimas con propiedades que recuerdan a CRISPR, con solo instrucciones generales de sus científicos.
Varios descubrimientos que cambiaron la biología y la medicina partieron de un científico que notó algo raro en la diversidad de máquinas moleculares de la naturaleza. Las enzimas de restricción, proteínas que cortan el ADN en secuencias cortas específicas, se encontraron en el sistema inmune de bacterias, donde destruyen el ADN de los virus que las invaden. Los investigadores se dieron cuenta de que podían usarlas para cortar el ADN en lugares elegidos y pasar genes de un organismo a otro, y de ahí nació la industria biotecnológica. La polimerasa Taq, una enzima que copia ADN a altas temperaturas, se identificó en una bacteria de una fuente termal de Yellowstone y es la base de la PCR, el método de copia de ADN que usa buena parte del diagnóstico actual. CRISPR se notó primero como una secuencia repetida inusual en el ADN de ciertas bacterias y hoy es la base de los medicamentos de edición genética.
En la primavera boreal de 2026, Anthropic formó un grupo de investigación para ver si los modelos de IA generales pueden sistematizar y acelerar ese tipo de descubrimientos. La empresa cree que esa aceleración vendrá de una forma nueva de investigar en biología, donde los agentes colaboran con humanos en cada paso del proceso. Para eso armó su propio laboratorio y un solo equipo que se ocupa de todo, desde entrenar a Claude en biología hasta correr los experimentos.
Un sistema de enzimas junto a repeticiones de ADN
El resultado que Anthropic comparte ahora sale de uno de sus primeros programas de investigación. Claude descubrió de forma autónoma un sistema de enzimas asociado a un arreglo de repeticiones de ADN, un patrón que recuerda a CRISPR. Todavía no se conoce su función. Sí se sabe que reúne un conjunto de características que hasta ahora solo aparecían juntas en un puñado de sistemas, y todos ellos son programables y ejecutan operaciones como cortar, copiar y pegar ADN. Además de CRISPR, que ya transformó la ciencia y la medicina, varios de esos sistemas están hoy en desarrollo como herramientas.
El sistema que encontró Claude se basa en una transcriptasa inversa (RT, por su sigla en inglés), la familia de enzimas que copia ARN en ADN. Esa RT, presente en un fago gigante, ya se había identificado en estudios anteriores. Lo nuevo es que Claude sería el primero en notar los rasgos que definen al sistema, que son un arreglo asociado de secuencias de ADN no codificante y una proteína accesoria adicional de función desconocida.
Feng Zhang, uno de los pioneros de la edición genómica con CRISPR y profesor del MIT y del Broad Institute, revisó el preprint y comentó lo siguiente.
"Es un ejemplo entusiasmante de cómo los agentes de IA pueden contribuir al descubrimiento biológico. La identificación de arreglos de repeticiones de ARN asociados a transcriptasas inversas es genuinamente intrigante y merece más investigación. Espero que este trabajo anime a más científicos a explorar cómo la IA puede apoyar su investigación."
950 agentes y 210 millones de tokens
El equipo le dio a Claude una instrucción para buscar, en una base de datos enorme de secuencias de ADN, ejemplos nuevos e interesantes de RT. La participación humana se limitó a esa instrucción inicial y al trabajo de laboratorio. Los agentes de Claude recorrieron la base, investigaron las distintas familias de RT y eligieron con su propio criterio los candidatos interesantes.
Después de 21 horas de búsqueda, hecha por cerca de 950 agentes que consumieron 210 millones de tokens, uno de ellos detectó un patrón repetido de secuencias de ADN junto al gen de una RT de aspecto extraño. Con más análisis y pruebas de laboratorio, el equipo reconoció que ese patrón marcaba un sistema de enzimas sin caracterizar, presente en bacteriófagos (los virus que infectan bacterias). Lo llamaron transcriptasas inversas asociadas a arreglos, ART.
El trabajo para entender la función principal de las ART sigue en curso. Anthropic dice que prefiere compartir estos hallazgos temprano, tanto para mostrar las capacidades de Claude como para que la comunidad sepa en qué trabaja. Publicó un preprint (aquí) con más detalle.
¿Quiénes trabajan en el laboratorio?
El equipo está formado por científicos que pasaron sus carreras estudiando proteínas inusuales y que se especializan en métodos computacionales para leer ADN de forma sistemática, interpretar su evolución y escoger sistemas biológicos para caracterizarlos. Antes de llegar a Anthropic, su trabajo ayudó a entender mejor la evolución y la regulación de los sistemas CRISPR, a descubrir nuevas enzimas para la próxima generación de terapias celulares y génicas y a construir herramientas que aceleran la detección de anomalías en el ADN, como variantes patogénicas humanas. El grupo es parte de la organización de ciencias de la vida de Anthropic, junto con equipos que trabajan en descubrimiento de fármacos y en entrenar a Claude en biología y química.
El laboratorio está en el Área de la Bahía de San Francisco y se parece a cualquier laboratorio de biología molecular. Solo hace investigación en los niveles bajos de bioseguridad (BSL-1 y BSL-2) y no manipula patógenos capaces de infectar a humanos. Todo el trabajo de laboratorio lo hacen científicos humanos. La empresa ya probó usar IA para acelerar el trabajo de mesa con iniciativas como el Model Hardware Standard, pero ese enfoque encaja mal con los flujos improvisados que exige la biología molecular.
¿Cómo trabaja Claude con los científicos?
Buena parte del trabajo consiste en que Claude revise la gran colección de secuencias de ADN asociadas a proteínas sin función conocida. Un flujo típico empieza con el estudio de una familia de proteínas. Claude lee la literatura, reproduce los resultados establecidos con datos públicos para comprobar sus métodos y después busca miembros de la familia, o vecinos en el genoma, que no calcen con ningún sistema descrito. Para cada candidato escribe un informe corto y legible que propone una función y describe la evidencia.
En análisis posteriores, Claude evalúa esa evidencia con ojo crítico, y en esa etapa se descarta la mayoría de los candidatos. Una campaña puede terminar con un solo candidato que vale la pena probar, o con ninguno.
Cuando un candidato pasa la revisión del equipo, se prueba en el laboratorio. La proteína se expresa en cepas de laboratorio estándar y se caracteriza bioquímica y estructuralmente, con Claude ayudando a interpretar los datos. El equipo trabaja en Claude Science y Claude Code, las mismas herramientas disponibles para cualquier científico, y a veces con un arnés propio que coordina muchas sesiones de Claude en paralelo.
Como Claude produce hipótesis en cantidad, las hipótesis mismas pasaron a ser objeto de estudio. Una sola campaña deja entre cientos y miles de informes, y el equipo analiza qué separa las propuestas que considera dignas de probar de las que deja de lado. Lo que aprende vuelve a las instrucciones que le da a Claude, para que imite su criterio científico.
Así encontró Claude el sistema ART
En los últimos años se descubrieron muchas más transcriptasas inversas, la mayoría en bacterias, donde son parte del sistema inmune. Casi todas las familias de RT se encontraron por análisis genómico o minería de genomas. El método obliga a buscar en bases de secuencias genes que nadie ha caracterizado, notar los inusuales y averiguar qué hacen.
Los agentes de Claude reunieron más de 200.000 RT, separaron 3.500 sistemas candidatos nuevos y los redujeron a los 20 más prometedores, que analizaron para producir informes legibles. Para un científico experto, ese tipo de análisis puede tomar de semanas a meses.
Durante la investigación, Claude notó una familia de RT inusual y decidió estudiarla en detalle. Mientras revisaba la secuencia de ADN cruda cerca de la RT, el agente escribió "[El ADN junto a la RT] es espectacular, puedo ver a simple vista un arreglo de repeticiones en tándem ... ¿es un arreglo de repeticiones ... tipo CRISPR?!".
Después siguió el camino que tomaría un científico humano frente a un posible descubrimiento. Contó las repeticiones y midió su espaciado, comparó la disposición con los sistemas de RT conocidos y buscó en la literatura cualquier reporte previo del patrón. Tras un análisis completo, quedó convencido de que había encontrado un sistema biológico nuevo y entregó un informe para revisión humana.
ART aparece sobre todo en bacteriófagos y tiene tres partes. La RT, un gen compañero a su lado y un arreglo largo de secuencias de ADN repetidas y espaciadas de forma regular. Esa disposición se parece a un arreglo CRISPR, que guarda un banco de secuencias de ARN distintas y es lo que hace programables a los sistemas CRISPR-Cas como herramientas biotecnológicas. Los primeros experimentos muestran que el arreglo de ART también se expresa como un conjunto de ARN cortos distintos, lo que sugiere que en este sistema podría operar algo análogo.
Hay más experimentos en marcha para determinar cómo funciona ART. Anthropic dice que comparte estos resultados tempranos para mostrar que Claude puede detectar anomalías de forma autónoma y llevar los análisis hasta el inicio de un descubrimiento biológico. El detalle está en el informe técnico.
La empresa invita a otros científicos a proponer preguntas de investigación para extender este enfoque a otros problemas, dentro y fuera de la genómica.





