Documentar proyectos técnicos lleva casi dos décadas siendo más trabajo que el proyecto mismo. Cualquiera que haya intentado soldar mientras graba un video bien encuadrado entiende el problema: hay que repetir el ciclo en cada paso, fotografiar, escribir, ordenar y armar un relato técnico coherente. Es suficiente para arruinar el hobby.

Kevin McAleer se cansó de eso y construyó un sistema que documenta sus proyectos por él. Lo bautizó Nibsy, lo publicó vía Hackster y, en la práctica, automatiza la parte más tediosa del trabajo del maker.

¿Cómo detecta Nibsy que está pasando algo en el banco?

A primera vista parece imposible. Cada proyecto es distinto, los pasos varían y el orden no se repite. ¿Cómo se automatiza eso?

McAleer notó que la mayoría de sus tutoriales y bitácoras siguen el mismo formato. Cada uno es un post de blog que recorre el proyecto paso a paso: una vista general, una lista de componentes y luego cada paso con sus fotos. Si era posible darle a una IA toda la información cruda y el material visual, ella podría devolver un post en ese mismo formato.

El quiebre estuvo en cómo entregarle a la IA lo que necesita sin pedirle a McAleer que escriba nada. Para eso eligió un Arduino UNO Q. Su microcontrolador STM32 detecta o bien una pulsación de botón o bien la corriente del soldador, dos señales claras de que algo está sucediendo sobre el banco de trabajo. Una webcam montada arriba del puesto captura las imágenes y el micrófono integrado registra todo lo que McAleer dice mientras trabaja.

¿Qué hace el modelo de IA con todo ese material?

Mientras McAleer avanza con el proyecto, el UNO Q pasa el audio y frames regulares de video a Claude. Los frames le sirven al modelo para seleccionar y analizar las imágenes relevantes, y el audio entrega la información técnica detallada y el contexto. Si, por ejemplo, McAleer dice "estoy conectando el pin SCL del módulo sensor al pin 22 de la placa de desarrollo", Claude lo toma como nota técnica para la documentación.

Cuando el build termina, una variante más potente de Claude toma el relevo y sintetiza toda la información y los visuales en un post de blog completo. McAleer después lo revisa, corrige errores y refina el resultado, pero el grueso del trabajo de documentación queda hecho de forma automática. Para un proyecto incluso simple, eso le ahorra varias horas de trabajo monótono.

¿Vale la pena montar el setup en Chile o LatAm?

El Arduino UNO Q se distribuye localmente vía partners regionales y tiendas como Olimex y MercadoLibre, con precios estimados entre USD 60 y USD 90 según el canal de importación. Es la nueva generación de la UNO clásica, con un microcontrolador STM32H7 que corre tareas de IA en el borde y una arquitectura dual-stack que combina el sketch tradicional de Arduino con un entorno Linux embebido.

Para reproducir el setup de Nibsy en Santiago o Buenos Aires basta con sumar una webcam USB convencional (USD 25 a 50), un soldador con sensor de corriente que se puede conseguir nuevo desde unos USD 40, y acceso a la API de Claude (Anthropic factura aparte por uso de tokens). El proyecto está publicado en Hackster, así que se puede revisar y clonar desde la página oficial y adaptar a la cadena de herramientas que cada maker prefiera, ya sea un blog en Hashnode, una serie en Medium o un repositorio Markdown personal.

El cálculo en horas es directo. Un post técnico decente para un proyecto de fin de semana suele exigir entre tres y cinco horas de redacción y edición de fotos. Si Nibsy reduce eso a una hora de revisión final, el maker recupera entre dos y cuatro horas por publicación. Para canales que publican una vez por semana, son ocho a dieciséis horas mensuales que se liberan para construir.