Anthropic identificó a un grupo pequeño de desarrolladores freelance con base en Rusia que usó Claude para construir el software de un enjambre de drones de combate autónomo. El proyecto se llama DronDoc o Serafim y aparece descrito en el reporte de amenazas de septiembre de 2026 de la propia empresa, según informó Tom's Hardware el 14 de septiembre.
Golpeada por las sanciones y con recursos limitados, Rusia se apoya en tecnología extranjera avanzada para compensar. El reporte describe a agentes vinculados a ese país usando Claude en un rango amplio de actividades, desde propaganda y espionaje hasta la adquisición de equipamiento militar y de doble uso.
¿Qué hacía el software del enjambre?

Claude ayudó a desarrollar la coordinación entre drones, la visión por computador, la guía terminal y otras piezas de software que permitían a los aparatos seleccionar objetivos, personas incluidas, y emitir la orden de detonación sin un humano en el circuito.
Los desarrolladores entrenaron el sistema de visión con material de combate grabado en Ucrania y usaron ubicaciones de ese país para simular misiones. También cargaron el software en placas de desarrollo reales para pruebas de hardware en el lazo, aunque no está claro si alcanzaron a probarlo en terreno.
El grupo usó Claude Code de forma intensiva para construir y probar el software del enjambre, y esquivó las restricciones geográficas de Anthropic enrutando su tráfico por VPN comerciales. Cuando la empresa clasificó la actividad como sospecha de desarrollo de armas, bloqueó las cuentas asociadas al grupo e incorporó lo aprendido a salvaguardas adicionales. Esas salvaguardas no frenaron el proyecto de inmediato y, según la propia divulgación, Claude Code alcanzó a empujar el programa hacia adelante.
Anthropic reunió información suficiente sobre las cuentas y su actividad como para evaluar qué tipo de grupo era, y sostiene que no se trata de una entidad estatal rusa. Aunque es probable que haya identificado a la empresa u organización detrás, no la nombró en público.
Espionaje y propaganda en el mismo reporte

El documento suma otros dos casos vinculados a Rusia. El primero es una operación de ciberespionaje ligada al Estado que usó Claude para automatizar la cadena completa, desde el montaje de la infraestructura y el phishing hasta el desarrollo de malware y la extracción de datos. Esa campaña apuntó a más de 20 organizaciones, entre ellas entidades de gobierno, militares, de inteligencia y de defensa de Ucrania y de Europa.
El segundo es una campaña de propaganda dirigida por el Estado ruso en la República Centroafricana, que produjo contenido a favor de Rusia y del grupo Wagner para radio, medios locales y Telegram.
El reporte muestra que la IA está haciendo trabajo que antes exigía equipos completos de ingenieros de software, analistas de inteligencia y especialistas en seguridad. Anthropic reconoce que sus salvaguardas bloquean muchas solicitudes maliciosas y que no alcanzan a bloquearlas todas.
El capítulo biológico
Anthropic admite que el mal uso biológico, término con el que agrupa las actividades ligadas a armas biológicas, patógenos peligrosos, venenos y toxinas, es uno de los riesgos más serios de los modelos de frontera. Modelos anteriores como Claude Opus 4 y Sonnet 4.5 quedaban de forma demostrable bajo el umbral desde el cual un modelo aporta de verdad a una investigación biológica sofisticada. Sobre los modelos de hoy, la empresa ya no da esa garantía.
En el documento aparecen cinco casos de investigadores, algunos asociados a programas respaldados por estados y a instituciones militares, que usaron Claude para investigación biológica con potencial de aportar al desarrollo de armas biológicas. Anthropic no identifica países, organizaciones ni investigadores, y retiene esos detalles de forma deliberada, así que el reporte no atribuye ninguno de los cinco casos a China, Irán, Rusia ni a ningún otro país. Tampoco afirma que esos investigadores estén construyendo armas biológicas.




