Anthropic revisó el tráfico que llegó a Claude entre noviembre de 2025 y septiembre de 2026 y apartó cinco conversaciones donde alguien pedía trabajo que podía terminar en un arma biológica. Tres tratan sobre virus y dos sobre toxinas. Los cinco casos salen del informe periódico que la empresa publica sobre usos indebidos de sus modelos, un documento que recoge decenas de estudios de caso y del que estos son los que Anthropic marcó como más preocupantes.
El documento parte reconociendo una dificultad. Una consulta de biología casi nunca se deja clasificar sola. La misma pregunta sobre cómo muta un virus puede venir de quien diseña una vacuna, de quien modela un contagio o de quien quiere fabricar algo peor. Anthropic dice que por eso lanzó sus modelos recientes "con salvaguardas más fuertes", y que lo hizo, en sus palabras, "por exceso de cautela".
Lo que se repite en los cinco casos no es el contenido de la pregunta. Es el comportamiento de la cuenta. Todos los usuarios escondieron de alguna forma quiénes eran y desde dónde escribían, y todos intentaron esquivar el bloqueo regional de la empresa. El informe no nombra ningún país. Anthropic bloquea el acceso a Claude para China, Rusia, Irán y Corea del Norte, entre otros.
¿Qué pedían los tres casos sobre virus?

El primero llegó como ayuda para redactar una postulación a un fondo de investigación sobre el virus chikungunya. Lo que buscaba el texto era darle al virus capacidades extra, con más mutación, y subirle la virulencia. El tema ya generaba dudas, pero lo que decidió a Anthropic fue descubrir que la postulación parecía civil mientras la investigación iba a realizarse en una instalación militar.
La empresa encontró además que la consulta habría entrado por una plataforma de modelos de terceros vinculada a instituciones militares y civiles a la vez. Los países involucrados están geobloqueados por Anthropic, y esa plataforma ruteaba su tráfico de comunicaciones por Estados Unidos para evitar la detección, usaba revendedores de mercado gris y apuntaba expresamente a clientes que querían saltarse restricciones de contenido. Anthropic prohibió las cuentas y compartió la información con autoridades de gobierno. Las mismas personas volvieron a intentar llegar a Claude varias veces, ahora por servicios de retención cero de datos.
El segundo caso es de un investigador de fuera de Estados Unidos que quería entender cómo la gripe aviar se adapta a los mamíferos y cómo puede provocar enfermedades fuera del tracto respiratorio. El problema es que la gripe aviar tiene una tasa de mortalidad alta y la población tiene poca inmunidad frente a ella. Hoy no se transmite con facilidad entre personas, y ahí está el riesgo, porque una investigación así puede terminar encontrando el mecanismo que sube esa transmisibilidad. El usuario entró con un nombre al azar, un servicio de correo privado y un servidor virtual de por medio. Anthropic investigó y cerró la consulta.
El tercero se parece a los dos anteriores. Otra cuenta preparaba una supuesta postulación a fondos, esta vez sobre ortopoxvirus, la familia donde están la viruela y la mpox. El texto hablaba de instalaciones de contención y de experimentación con los virus vivos, y se concentraba en entender su genética para evadir la inmunidad. Nada de eso levantó alarmas al principio. Lo que las levantó fue el rastro de la cuenta, creada a través de un servicio de reventa, con un correo generado al azar, con el tráfico tunelizado por infraestructura estadounidense y con origen en una granja de cuentas ya prohibida.
Los dos casos de toxinas

En el cuarto caso una persona mapeó péptidos tóxicos de venenos de varias familias de animales y escribió un programa para optimizar sus características tóxicas. El objetivo declarado eran analgésicos, antidepresivos y otras moléculas terapéuticas. Los mismos datos sirven igual de bien para armar compuestos dañinos de toxicidad alta. Anthropic terminó estableciendo que lo que Claude estaba generando formaba parte de un programa financiado por un Estado en una "región no soportada".
El quinto y último lo protagoniza un científico teórico que también usaba Claude para rediseñar un conjunto de toxinas, otra vez con fines supuestamente terapéuticos y bajo un programa nacional de investigación pública. El trabajo tocaba "una subunidad de toxina bacteriana y una proteína del virus de la fiebre hemorrágica", que está en la lista de la Organización Mundial de la Salud de patógenos con potencial pandémico.
Ese usuario intentó tapar de qué se trataba la investigación y le pidió a Claude que fuera vago en las descripciones. La historia terminó igual que las otras. Anthropic cortó el acceso desde una ubicación que rompía sus términos de servicio.
El patrón que se repite
Ninguno de los cinco casos se detuvo por lo que decía la pregunta. Se detuvieron por el rastro que dejó la cuenta, y ese rastro es siempre el mismo. Correos desechables, servidores virtuales de por medio, revendedores de acceso, tráfico ruteado por un tercer país y, cuando el bloqueo cae, un reintento por otra puerta. En el primer caso esa puerta fueron los servicios de retención cero de datos, que existen justamente para que nadie guarde la conversación.




