Como a varios de nosotros, a Kevin Noki le cansó que ese rectángulo negro y adictivo que todos andamos trayendo lo saque de su estado de concentración. Su solución fue construir un teléfono para escapar de su teléfono, y lo mostró en un video de YouTube, según Hackaday.
El equipo parece salido de los años 80, aunque no es del todo un teléfono. Es más preciso decir que es un auricular Bluetooth. La telefonía real sigue en manos de un equipo profesional con aprobación regulatoria, porque conectar hardware hecho en casa a la red VoLTE no es viable en muchos lugares.
Del ESP32 a un módulo manos libres
Noki partió con un ESP32, porque ya tenía uno y porque trae Bluetooth. El problema fue el audio, que le salía demasiado áspero. Por eso cambió a un módulo Bluetooth dedicado con perfil manos libres (HFP, Hands Free Profile), hecho justo para este tipo de aplicación.
Vende el diseño en su sitio web, pero muestra tanto detalle en pantalla que armar una versión propia sería bastante fácil y permitiría ahorrarse esa plata. Lo que se perdería es el STL del ladrillo ochentero que diseñó, que para Hackaday es la parte más interesante del proyecto.
Espuma y alambre caliente antes de imprimir
Lo habitual sería saltar directo al CAD e imprimir varias versiones de la carcasa hasta quedar conforme. Noki tomó un camino más propio del diseño industrial tradicional. Hizo una maqueta del teléfono en espuma XPS (poliestireno extruido) y la talló con un cortador de alambre caliente manual.
No es un paso que los makers tomen seguido, pero aquí rinde. Al menos para quitar material, es una forma muy rápida de iterar, y al final solo necesitó una impresión 3D para la versión definitiva. Para poner una lámina de acrílico negro para LED sobre la pantalla usó una plantilla casera para doblar acrílico.
Es mucho trabajo para tener menos ganas de agarrar un teléfono que igual se sigue necesitando, porque el aparato no tiene módem celular. Aun así, Hackaday lo prefiere a castigarse con un collar de descargas Bluetooth o, peor, a un tamagotchi que solo sobrevive si su dueño deja de mirar el celular.




