Es un lugar común de la ciencia ficción: apuntar un aparato y "escanear señales de vida" para saber si hay humanos, o alienígenas sospechosamente parecidos a humanos, en una sala. En la vida real es bastante más difícil que eso. El proyecto wifisense-pi de The Masked Bear, recién liberado como código abierto, tampoco escanea señales de vida en sentido estricto, salvo que uno considere la respiración una señal de vida.

Y ni siquiera detecta la respiración per se, sino el movimiento sutil que la acompaña. Es, en rigor, un detector de movimiento extremadamente sensible que se apoya en un hecho físico simple: las bolsas de carne que somos perturbamos las señales WiFi con nuestra sola presencia, y el movimiento altera esas perturbaciones.

¿Cómo funciona wifisense-pi?

El reparto de tareas es clásico en proyectos de sensado: un microcontrolador rápido adelante y un computador de placa única atrás.

  • ESP32-S3: mide el estado del canal de radio 100 veces por segundo
  • Raspberry Pi 4: aporta el músculo de procesamiento de señal
  • Banda de trabajo: 2,4 GHz, la misma que ya usa el WiFi de la casa
  • Licencia: código abierto, repositorio público en GitHub

El sistema detecta los movimientos más leves e incluso determina la presencia de una persona perfectamente inmóvil por su respiración. La contramedida, dicho con humor por el propio autor, es aguantar la respiración todo lo que uno pueda.

¿Qué límites tiene el sensor?

Hay dos limitaciones que conviene entender antes de emocionarse. La primera es que un solo sensor no entrega información de posición, por sensible que sea. La segunda es que, si bien varias personas distorsionan el WiFi más que una sola, The Masked Bear reporta que esa señal no se puede extraer de forma confiable.

Dicho de otro modo, el proyecto responde a la pregunta "¿hay humanos en esta sala?" o, más honestamente todavía, "¿hay algún animal grande respirando en esta sala?". Un mastín de 50 kilos difícilmente se vea distinto a este sensor que una masa equivalente de carne humana temblorosa.

¿Por qué no es "otro sensor de movimiento más"?

Acá está lo interesante. El sistema husmea señales que ya están presentes en la banda de 2,4 GHz: no emite nada propio, aprovecha el ruido de radio que la casa ya genera. Y, como las señales WiFi mismas, funciona a través de paredes. Eso lo separa por completo de las alternativas ópticas.

Método de detecciónAtraviesa paredesHardware típicoRango de costo
Sensado WiFi (este proyecto)ESP32-S3 + Raspberry Pi 4Medio
PIR (infrarrojo pasivo)NoMódulo HC-SR501Muy bajo
Radar de onda milimétricaParcialmenteMódulo mmWave 60 GHzMedio-alto
Cámara con machine learningNoCámara + cómputo de visiónAlto

Hackaday ha cubierto antes varias de estas rutas: cámaras con aprendizaje automático, sensores de onda milimétrica y el PIR más simple. Tampoco es el primer proyecto que usa WiFi de esta manera, ni siquiera el primero con un ESP32, pero sí es una implementación interesante y ahora auditable.

¿Se puede replicar en Chile?

Sí, y con componentes de catálogo. Las dos piezas centrales son estándar en el mercado local de electrónica: un ESP32-S3 en formato DevKit y una Raspberry Pi 4 de 2 GB o más. Quien ya tenga una Pi corriendo Home Assistant o un servidor doméstico puede sumarle el sensado sin hardware adicional más allá del microcontrolador.

Dos advertencias prácticas para quien quiera armarlo. La primera es que la Raspberry Pi 4 no es intercambiable a ciegas por una Pi Zero 2 W: el procesamiento de señal a 100 muestras por segundo es la parte pesada del sistema. La segunda es sobre privacidad. Un sensor que detecta presencia a través de muros, sin cámara y sin que nadie lo note, es una herramienta doméstica útil y también un aparato de vigilancia según dónde se instale. Que el código sea abierto ayuda a auditar qué hace con esos datos, pero la decisión de dónde ponerlo sigue siendo del que lo arma.