Que una empresa mande a reparar módulos de memoria DDR5 registrada con ECC, en vez de botarlos y poner otros nuevos, dice bastante del precio actual de la RAM para servidores. Así llegaron a la mesa de northwestrepair dos de estos RDIMM, que juntos cuestan lo que un auto económico, según la reseña que publicó Hackaday el 7 de octubre.

Detalle de un módulo DDR5 RDIMM en el banco de trabajo de northwestrepair

El módulo de 128 GB

El primero en pasar por el banco fue el de 128 GB. La falla era que no superaba el entrenamiento de DDR5 al arrancar el equipo. Ese síntoma apunta a una soldadura agrietada bajo uno o más encapsulados BGA de DRAM, algo que en teoría se puede corregir diagnosticando más a fondo y reboleando el chip afectado.

Acá no hizo falta llegar tan lejos. Un ciclo de reflujo bastó para revivir el módulo, y en un sistema de prueba el entrenamiento de DDR5 volvió a pasar sin problemas.

¿Qué tenía el módulo de 256 GB?

El de 256 GB era otro cuento, porque parecía completamente muerto. Eso hacía sospechar del PMIC, el componente que en la DDR5 se encarga de que los chips de DRAM siquiera se enciendan. La otra opción era la ROM SPD, así que se cambió primero esa. Reemplazarla obliga a reprogramar el RDIMM, y para eso se volvió a grabar la imagen de la SPD que se había respaldado antes. El cambio no sirvió de nada.

Después vino el reflujo de varios chips sospechosos, y tampoco pasó nada. Siguió una larga ronda de reboleo y otras pruebas, hasta que la falla apareció. Era un condensador cerámico multicapa (MLCC) en corto y un PMIC dañado, probablemente porque alguien dejó caer el módulo al piso de la sala de servidores.

Los MLCC agrietados, una falla frecuente

Los MLCC agrietados parecen ser una causa de falla muy común, porque se usan a menudo como condensadores de filtro, igual que en este RDIMM. Revisar si hay cortos en varios de estos MLCC es una buena forma de acortar el ciclo de diagnóstico.

Como el módulo se había caído, rebolear todos los chips probablemente fue igual una buena decisión. El golpe pudo haber agrietado algunas esferas de soldadura que todavía no daban síntomas.