Quien quiera transmitir en la banda de VHF suele echar mano de un equipo portátil o de alguna radio de rack en su estación de radioaficionado. Pero esa complejidad no siempre es necesaria: el computador que ya está sobre el escritorio puede escupir señales parecidas con una simple herramienta de navegador creada por Efe.
¿Cómo un monitor termina emitiendo en radio?
El concepto es directo. La herramienta manipula el reloj de píxeles para generar emisiones espurias desde la tarjeta gráfica del computador. Las matemáticas salen sin mayor esfuerzo: se multiplica la resolución horizontal por la vertical y por la tasa de refresco, prestando atención a los tiempos exactos del estándar de video que usa el monitor, y el resultado es la frecuencia de emisión.
Un ejemplo concreto: una pantalla mostrando 1080p a 60 Hz, con el estándar de temporización CEA-861, tiene resoluciones horizontal y vertical de 2.200 y 1.125 respectivamente una vez que se contabilizan los intervalos de borrado. Al multiplicar esos valores por 60 Hz aparece una señal en 148,500 MHz.
Sobre esa base se aprovecha el efecto mostrando el patrón correcto de píxeles blancos y negros, para maximizar los cambios de estado de voltaje en las líneas HDMI o DisplayPort. Con suerte, la señal resultante es lo bastante fuerte como para captar algo. Efe construyó una herramienta que despliega esos patrones para enviar mensajes simples en código morse por VHF, con solo hacer parpadear la pantalla de la manera precisa.
¿Se puede probar en casa?
Sí. El transmisor está disponible directamente en el navegador. Conviene acercar bastante la antena de la radio al monitor para ver si se logra captar algo de señal.
Y ahí está la gracia del asunto: el monitor, los conectores y el cable están diseñados justamente para lo contrario, es decir, para optimizar la transmisión limpia hacia la pantalla y para evitar que la señal se fugue e interfiera con los equipos de alrededor. La emisión que aprovecha esta herramienta es, literalmente, un defecto residual del blindaje.
¿Es legal hacerlo?
Acá va la advertencia obligatoria. No corresponde transmitir de forma intencional en bandas para las que no se tiene licencia, aunque la señal sea extremadamente débil y resulte poco probable que alguien más la note en un escenario como este.
En Chile el uso del espectro lo administra la Subsecretaría de Telecomunicaciones, y la banda de 2 metros, entre 144 y 148 MHz, está asignada al servicio de radioaficionados, que exige licencia. El tramo justo por encima, donde cae el ejemplo de 148,5 MHz del artículo original, está fuera de esa asignación y pertenece a servicios móviles. En la práctica, la potencia irradiada por un monitor es ínfima y no sale de la habitación, pero la regla no cambia por eso.
Por qué importa más allá de la curiosidad
Aun con la advertencia, es un proyecto interesante porque muestra hasta qué punto la interferencia electromagnética se filtra prácticamente desde cualquier cosa bajo las condiciones adecuadas.
Esa es la misma familia de fenómenos que estudia la seguridad informática bajo el nombre de canales laterales electromagnéticos. El caso clásico es TEMPEST, la línea de investigación que demostró que se puede reconstruir el contenido de una pantalla a distancia captando su radiación, y que llevó a estándares de blindaje para equipos que manejan información sensible. La herramienta de Efe invierte la lógica: en vez de espiar la fuga, la usa como canal de salida.
Para quien quiera experimentar del lado correcto de la ley, la alternativa razonable es un receptor. Un dongle RTL-SDR, que ronda los 30 dólares, permite escuchar el espectro completo desde el computador sin emitir nada, y sirve para verificar cuánta radiación no intencional produce el propio equipamiento del escritorio.




