Wayve y Uber lanzaron sus viajes autónomos en Londres, pero lo más interesante es lo que viene en los próximos meses y años.
Por ahora, el plan contempla 15 Ford Mustang eléctricos equipados con el conductor de inteligencia artificial de Wayve, recorriendo la capital y recogiendo pasajeros con un conductor de seguridad a bordo para supervisar la operación.
Sin embargo, en el evento de lanzamiento del jueves, Wayve exhibió al sucesor del Mustang: un Nissan LEAF que correrá el AI Driver de Wayve sobre NVIDIA DRIVE Hyperion. Ese vistazo al futuro resultó bastante más intrigante que el Mustang eléctrico de hoy.
¿Qué diferencia al LEAF del Mustang actual?
A diferencia del Mustang, el equipamiento de conducción autónoma del LEAF parecía formar parte del diseño original del auto: desde un módulo de sensores montado en el techo que sigue la línea de la carrocería, hasta sensores integrados en aletas y parachoques.
Un representante de Wayve señaló que la empresa trabajó junto a Nissan en esa integración. Dicho eso, la tecnología es relativamente indiferente a la plataforma y a la configuración de sensores que se use.
La compañía fue menos explícita sobre los cambios de tecnología de fondo entre el prototipo basado en Nissan que exhibía y el Mustang estacionado frente a él. La expectativa es que la actualización llegue a las calles británicas el próximo año, aunque eso depende de varios factores, entre ellos la tecnología y la regulación.
Por ahora, Uber precisó que "la fase inicial de lanzamiento incluye viajes autónomos supervisados, lo que significa que un conductor de vehículo de alquiler privado, capacitado y con licencia de TfL, va a bordo para vigilar el trayecto".
O sea, todavía no hay viajes al estilo de los Waymo de San Francisco, con el asiento del conductor inquietantemente vacío. Aun así, un representante de Wayve indicó que el Nissan LEAF sí será capaz de esa proeza más adelante.
¿Por qué esto le gana la partida a Waymo?
El despliegue del Mustang se siente un poco como una jugada para adelantarse a competidores como Waymo, que también ha tenido vehículos circulando por las complicadas calles y el tráfico de Londres. Waymo continúa en fase de pruebas, mientras Wayve y Uber ya trasladan pasajeros que pagan. Ambos servicios, eso sí, deben llevar un conductor capacitado a bordo, listo para intervenir si hace falta.

El carácter todavía experimental del Mustang de Wayve y Uber queda en evidencia en la leyenda impresa en la parte trasera del auto: "VEHÍCULO DE PRUEBA. MANTENGA UNA DISTANCIA SEGURA". Los pasajeros que pagan son parte del proceso de aprendizaje del AI Driver, y las lecciones recogidas alimentarán la próxima generación de vehículos autónomos, que quizá siga necesitando ese conductor de respaldo al volante, por si acaso.
¿Quién es Wayve y desde cuándo entrena en Londres?
Wayve se fundó en 2017 y tiene su casa matriz en Londres. Entrena su tecnología en las calles de la ciudad desde 2018. En 2024 selló una alianza con Uber que incluyó una inversión para desplegar vehículos con tecnología de Wayve en 12 mercados de todo el mundo, empezando por Londres. El LEAF, en cambio, entrará en acción primero en Tokio.
¿Qué tan lejos está esto de Chile?
La brecha regulatoria es el factor decisivo y no la tecnología. Londres exige que el supervisor a bordo sea un conductor con licencia de TfL, es decir, la habilitación que ya se pide para taxis y transporte privado en la ciudad. En Chile no existe una figura equivalente que autorice la conducción autónoma supervisada con pasajeros de pago, y la Ley de Tránsito supone en todo momento un conductor humano responsable del vehículo. El modelo de despliegue de Wayve, que se apoya en la infraestructura de licencias local en vez de crear una categoría nueva, es justamente el que primero podría replicarse cuando la normativa lo permita.




