Tengo ganas de probar la impresión 3D, le dicen a Sean Hollister, editor de The Verge. ¿Qué impresora me compro?

Después de un año de pruebas, Hollister tiene una respuesta bastante simple. La Bambu Lab P2S Combo, una impresora cerrada, con pantalla táctil y carga automática de filamento, es una de las muy pocas que recomienda, y la única que se compraría para él. Está en oferta a 649 dólares hasta el 1 de diciembre, y Hollister dice que la defendería incluso a su precio normal de 749 dólares.

Hollister pasó un año entero probando la P2S junto a varias competidoras, y en el camino imprimió 40.000 silbatos para quienes alertan sobre operativos de ICE. Tras acumular 6.770 horas de impresión en cuatro impresoras distintas, está seguro de su recomendación.

Las objeciones que reconoce

Hollister anticipa que quienes conocen de impresión 3D le van a discutir.

Aun así, la P2S Combo es su elección. Según Hollister, es duradera, confiable y fácil de mantener, limpiar y olvidar, incluso en aspectos donde su vieja Bambu P1P y la parecida P1S se quedaban cortas.

¿Qué hace fácil a la P2S?

La P2S simplifica la impresión 3D. La mitad de las veces Hollister ni siquiera se acerca a la impresora. La enciende desde el teléfono o el notebook y, con la app de Bambu, le manda uno de los millones de modelos listos que hay en la nube.

El sistema automático de materiales (AMS) carga solo uno de los rollos de filamento que Hollister deja durante meses dentro de su gabinete protegido, sin preocuparse. La impresora se calibra sola, imprime sola y rebobina el filamento cuando termina.

Hollister les dice a sus amigos que, compren la impresora que compren, elijan un sistema multimaterial "Combo", porque cargar y descargar filamento a mano es una lata. Significa quedarse parado esperando que la impresora caliente y empujar plástico por un tubo con la mano. Para él, el valor no está en imprimir muchos colores en una sola pieza. Está en saber que puede imprimir algo negro, blanco, rojo o en el morado brillante que le gusta a su hijo sin ningún esfuerzo extra, porque cargó esos colores hace semanas.

¿Por qué no la Elegoo, que cuesta menos?

La Elegoo Centauri Carbon 2 Combo, de 369 dólares, también trae alimentación automática de filamento en cuatro colores a un precio que parece imposible de superar, y le imprimió silbatos y objetos de la casa igual de bien que la P2S. Hollister lleva 1.271 horas imprimiendo con la Centauri Carbon y 939 con la Centauri Carbon 2, y ambas imprimieron casi sin fallas desde que salieron de la caja, sin nivelar la cama ni ajustar la tensión de las correas, porque se calibran solas.

Pero como otras rivales de Bambu, Elegoo no carga el filamento desde contenedores casi herméticos. Hollister no puede dejar rollos en la impresora durante semanas o meses sin usarla, porque absorben rápido la humedad del aire, se ponen quebradizos y atascan los tubos o la boquilla.

La humedad es la razón principal por la que tampoco les recomendaría a los principiantes una Bambu A1 Combo económica, ni una Snapmaker U1, ni ninguna otra multicolor atractiva que no tenga almacenamiento sellado de filamento. Usar una impresora 3D es mucho más amable cuando no hay que prepararla antes de imprimir.

Igual es tentador ahorrarse 280 dólares o más con la Elegoo. Pero en las cerca de 1.000 horas en que Hollister probó la Carbon y la Carbon 2 al lado de la P2S, las Elegoo se descompusieron de maneras más difíciles de diagnosticar.

El extrusor de la Carbon original tuvo problemas de alimentación, y al desarmarlo Hollister encontró mucho polvo negro adentro, al parecer de engranajes plásticos gastados. Esta misma semana, la Carbon 2 dejó de funcionar después de que la boquilla chocara sin explicación contra la cama y la impresora se negara a autonivelarse, que normalmente es lo que corrige ese problema. Tuvo que desarmar la cama y aun así no encontró nada malo.

Al final, lo que lo arregló fue sacar y volver a calzar cuatro conectores diminutos, frágiles y a la vez demasiado apretados dentro de la cama. No es el tipo de solución que debería tener que hacer un consumidor.

¿Cuánto mantenimiento pidió la P2S?

En comparación, sus impresoras Bambu han tenido una vida tranquila. En 1.692 horas de impresión con la P2S, Hollister cambió la boquilla dos veces, limpió y volvió a lubricar las barras y los tornillos varias veces, lavó muchas veces las superficies magnéticas removibles con agua y lavalozas, y destapó varios atascos de filamento en el AMS. Eso es todo.

Cambiar la boquilla de la P2S también es más fácil. Cuando se atasca una Elegoo actual, toca hacerlo a la antigua. O se desatornilla una boquilla caliente con una llave para limpiarla o cambiarla (25 dólares por ocho boquillas), o se sacan unos cables diminutos y se sueltan dos pernos para retirar de una vez el hotend completo, la pieza que calienta el plástico, que cuesta 30 dólares. En la P2S basta con sacar una junta y abrir un clip de resorte para poner un hotend nuevo, sin herramientas, por 18 dólares y en menos de un minuto. Ayuda tener unos alicates chicos para tomar la boquilla.

Las Elegoo además tienen ventiladores ruidosos que siguen funcionando aunque no estén imprimiendo, a diferencia de la Bambu, aunque la Centauri Carbon 2 los apaga más rápido que la original. Elegoo y Bambu permiten vigilar las impresiones a distancia con su cámara integrada y grabar videos en cámara rápida, pero la cámara y la iluminación de Elegoo son de muy mala calidad en comparación.

La rival más cercana es otra Bambu

Hollister admite que la competencia más cercana de la P2S Combo de 649 dólares es la propia Bambu P1S Combo, a 509 dólares en oferta, y tenía la corazonada de que esa terminaría siendo su elección. Le instaló a su P1P la mayoría de las mejoras de la P1S y ha sido una máquina confiable, con casi 3.000 horas de impresión hasta ahora.

Pero durante el último año se fue inclinando cada vez más por la P2S, por sus hotends de cambio rápido, la pantalla táctil integrada donde gestiona impresiones y rollos de filamento, y una serie de mejoras chicas que de verdad le importan.

  • Trae una guía integrada que ayuda a poner la cama magnética en el lugar correcto cada vez, lo que le evita fallas que sí tuvo con la P1P.
  • Detecta automáticamente si se le olvidó volver a poner la cama, algo que lo salvó una vez este año.
  • El limpiador de boquilla saca mejor los restos de plástico que podrían terminar en la pieza, y el conducto de desechos se tapa menos.
  • No hace falta dejar la puerta o la tapa abierta al imprimir PLA, porque tiene ventilación activa.
  • Es más fácil sumar después un segundo AMS para cuatro colores más, o un quinto rollo en un portabobinas externo.
  • Las barras lineales de acero inoxidable se limpian más fácil.
  • Se puede barrer la basura hacia afuera del gabinete porque el piso es una rampa lisa.
  • La cámara es mejor y su video está mucho mejor iluminado.
  • El AMS 2 permite sacar trozos de filamento viejo y quebradizo sin desarmar la unidad.

Lo que todavía falla

Hollister también tuvo que cambiar la cama calefactora completa de su P1P una vez. No asegura que nada vaya a fallar en la P2S, y advierte que no son tan simples como una impresora de tinta. Necesitan mantenimiento ocasional, hay que cargar filamento de buena calidad y conviene evitar los rollos que vienen en carretes livianos de cartón (él compra repuestos de Bambu, Sunlu o Elegoo para sus carretes plásticos reutilizables de Bambu), y aun así habrá componentes que se desgasten.

Después de 1.600 horas, el AMS 2 que venía con la P2S de prueba a veces reclama al desenrollar o rebobinar algunos rollos desde algunas ranuras, y Hollister sospecha que se debe a engranajes que se gastaron antes de tiempo. Bambu anunció hace poco que reemplazará gratis algunos de esos engranajes, pero solo los fabricados entre mayo y julio de 2026, y aun así hay que tener bastante maña para instalarlos uno mismo.

Hollister cree que quien compra su primera impresora debería elegir algo probado, maduro y fácil de usar, y que la P2S es lo mejor que ha visto hasta ahora. Pero incluso Bambu sigue apuntando más a los entusiastas del hágalo usted mismo que toleran un defecto de hardware de vez en cuando.

Así que, a quien pregunte qué impresora comprar, le dice que la P2S lo va a sorprender para bien. Y que no lo culparía si prefiere esperar unos años más.