¿Por qué Francia busca desplazar a España en infraestructura IA?

El gobierno galo ha dado un golpe de autoridad en su ambición por consolidarse como el referente tecnológico europeo. Un acuerdo alcanzado entre Emmanuel Macron y Masayoshi Son, CEO de SoftBank, contempla el despliegue de hasta 5 GW de capacidad de cómputo para centros de datos especializados en IA en el norte del país. Este movimiento presiona directamente a España, que hasta ahora se perfilaba como el destino predilecto de los hiperescaladores, aunque ambos países enfrentan el dilema de si estas iniciativas realmente benefician su soberanía tecnológica.

El contraataque francés mediante energía nuclear

Francia ha capitalizado su red energética, fundamentada en la energía nuclear, para atraer proyectos de supercomputación. El plan de SoftBank, centrado en la región de Hauts-de-France, iniciará con una inversión de 45.000 millones de euros, con el objetivo de alcanzar los 3,1 GW para 2031, escalando finalmente hasta los 5 GW según los datos publicados recientemente.

La siguiente imagen ilustra el despliegue logístico y territorial que se proyecta en las zonas industriales del norte francés para albergar estos servidores de alta densidad:

Captura De Pantalla 2026 06 04 A Las 11 17 47
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Esta infraestructura busca transformar regiones como Dunkerque en nodos críticos para el procesamiento de modelos de lenguaje a gran escala, aprovechando la estabilidad de la red eléctrica nacional francesa.

¿Cómo responde España ante este despliegue?

España no se ha quedado atrás y mantiene una estrategia agresiva, sumando más de 22.000 millones de euros en proyectos confirmados. Gigantes como AWS, con 15.700 millones en Aragón, Microsoft con más de 7.000 millones, y Blackstone han apostado por la capacidad renovable del territorio español para blindar sus operaciones.

¿Quién gana realmente con estas inversiones?

La realidad para el Viejo Continente es compleja: Europa actúa como una central eléctrica para multinacionales extranjeras. Mientras que en España los hiperescaladores operan sus propias nubes, SoftBank en Francia funciona más como una promotora inmobiliaria, alquilando espacio a terceros. Esto pone en duda la soberanía tecnológica que Macron y Sánchez prometen, ya que los centros de datos siguen siendo extensiones de intereses foráneos. Aunque existen casos como Mistral, la dependencia de componentes y capital extranjero sigue siendo un cuello de botella, agravado por la escasez global de memorias que encarece los proyectos.

Vía Xataka.