"No hemos podido escapar de los cyberdecks este año", reconoció Ashley Whittaker, jefa de redes sociales de Raspberry Pi, al presentar la nueva guía oficial de la fundación. Los computadores portátiles caseros, armados dentro de carteras, joyeros y otros objetos reciclados o comprados de segunda mano, se volvieron virales en TikTok y otras plataformas durante el último año, y ahora la compañía tiene su propia receta para construir uno.
¿Qué trae la guía oficial?

El documento incluye lista de partes e instrucciones de armado detalladas, pero se mantiene en un diseño bastante sobrio: una carcasa negra tipo Pelican, sin las libertades estéticas que caracterizan al movimiento. Es, en la práctica, la versión de referencia sobre la que cada quien improvisa.
Porque los creadores de contenido están demostrando que un cyberdeck se puede hacer con casi cualquier cosa. Annike Tan, cuyos proyectos acumulan millones de reproducciones en TikTok, sigue mejorando su cyberdeck con forma de cartera de sirena con nuevos detalles de diseño e incluso un hub USB agregado.
¿Por qué llega justo ahora?

El momento no es casual. Raspberry Pi subió sus precios varias veces durante este año por el alza en el costo de la RAM y otros componentes, y empujar un mercado de aficionados activos es una forma de sostener la demanda mientras el hardware se encarece.
La cifra concreta duele: la versión de 16 GB de la Raspberry Pi 5, que es justamente la que recomienda la guía oficial, recibió un aumento de 100 dólares en abril, casi tanto como los 120 dólares que costaba originalmente la placa.
| Ítem | Precio original | Después del alza de abril |
|---|---|---|
| Raspberry Pi 5 de 16 GB | USD 120 | USD 220 aproximadamente |
¿Cuánto cuesta armarlo en Chile?
Acá la aritmética se complica. Al precio de lista de la placa hay que sumarle el 19% de IVA, el flete internacional y el margen del distribuidor local, además de los periféricos que la guía no cubre: pantalla, teclado mecánico compacto, batería con módulo de carga y la carcasa propiamente tal. El resultado realista es que la placa termina siendo menos de la mitad del costo total del proyecto.
Por eso, en la práctica, buena parte de la comunidad regional resuelve el cyberdeck con modelos más baratos de la familia. Una Raspberry Pi Zero 2 W o una Pi 4 de 4 GB siguen sirviendo para un dispositivo de terminal, SSH y herramientas de red, que es el uso más común de estos aparatos. Los 16 GB de la Pi 5 solo se justifican si el plan incluye compilar en el mismo equipo o correr modelos locales.
¿Qué es exactamente un cyberdeck?
El término viene de la ciencia ficción cyberpunk de los años ochenta y describe un computador portátil, modular y visiblemente ensamblado a mano, en el que los cables, los conectores y la placa quedan a la vista en vez de esconderse tras un chasis prolijo. La estética importa tanto como la función: un cyberdeck no busca parecer un notebook, busca parecer una herramienta armada por su dueño.
La entrada de Raspberry Pi al tema formaliza algo que la comunidad venía haciendo sola desde hace años. Y le da a quien nunca ha soldado un punto de partida sin ingeniería inversa de por medio.




