¿Por qué los robotaxis de Waymo están siendo multados?

Aunque los coches autónomos prometen optimizar la movilidad urbana, su despliegue está generando fricciones inesperadas en ciudades como Austin. Desde su llegada en 2024, la flota de Waymo ha acumulado 9.325 dólares en multas de aparcamiento, una cifra que refleja las dificultades de la inteligencia artificial para operar en entornos urbanos complejos, según datos compartidos por The Wall Street Journal.

Problemas comunes

Austin se ha consolidado como uno de los mercados de mayor crecimiento para los robotaxis. Waymo domina la escena local, representando cerca del 50% de la flota operativa en Texas. Sin embargo, a medida que la compañía expande sus servicios, los fallos operativos se vuelven más visibles para los residentes, afectando la percepción pública de la tecnología, especialmente tras incidentes de mayor gravedad, como atropellos ocasionales.

¿Qué dicen las cifras de infracciones?

Del total de 9.325 dólares en multas, Waymo ha pagado 7.433 dólares correspondientes a 83 sanciones, dejando un saldo pendiente de 1.892 dólares a mediados de julio. Las multas oscilan entre los 20 y los 519 dólares, desglosándose de la siguiente manera:

  • 64 multas por estacionar en zonas con retirada por grúa.
  • 13 multas por impago en zonas de aparcamiento regulado.
  • 9 multas por aparcar en doble fila.
  • Una multa récord de 519 dólares por estacionar en una plaza para personas con discapacidad.

Patrones de fallo en el software

La recurrencia de infracciones en zonas prohibidas sugiere una limitación en el software base que comparten todos los vehículos. Tal como señalan en The Next Web, al ejecutar el mismo algoritmo de navegación y estacionamiento, un error de lógica se replica en toda la flota. El WSJ ha documentado casos críticos, como vehículos bloqueando vías de tren, parados frente a garajes de iglesias durante misas o inmovilizados en entradas de colegios.

¿Cómo se gestionan los tiempos de espera?

El problema estructural radica en que un robotaxi, al no tener conductor, no puede ser reubicado manualmente tras un aviso verbal. Los vehículos esperan entre trayectos en plazas públicas para minimizar el tiempo de respuesta ante nuevos pasajeros, en lugar de retornar siempre a centros de operaciones, cuya capacidad de carga y limpieza no ha sido revelada por la empresa.

La respuesta de Waymo y el contexto de seguridad

Waymo defiende que exige a su flota el mismo cumplimiento normativo que a cualquier conductor humano. La empresa revisa cada sanción y ha logrado desestimar algunos casos mediante acuerdos de conformidad. Comparativamente, el problema es menor frente a los 6,3 millones de dólares recaudados por Austin en multas de aparcamiento durante 2025.

Además, el historial de seguridad de Waymo sigue siendo superior al humano. Según el IIHS, en 50 millones de millas recorridas, su tasa de accidentes es un 68% inferior a la humana. No obstante, la NHTSA ha instado a los fabricantes a mejorar la respuesta de sus sistemas ante indicaciones de servicios de emergencia en tiempo real.

Vía Xataka.