Los sensores CMOS de silicio son baratos y abundantes, pero rara vez se usan a su maximo potencial: pueden detectar un rango de longitudes de onda mayor en el espectro infrarrojo que en el visible, aunque en la mayoria de las camaras eso queda bloqueado por un filtro de corte de infrarrojo. El sistema de camara infrarroja de Project 326 invierte esa idea: graba imagenes infrarrojas en color mientras bloquea la luz visible.
¿Como logra color sin luz visible?
El sistema usa tres webcams USB, cada una con su filtro de corte IR retirado y reemplazado por un filtro dicroico distinto de paso de banda infrarrojo. Un filtro esta centrado en 750 nm, otro en 850 nm y el tercero en 940 nm. No hay superposicion entre bandas: en las pruebas, cada camara solo detecto una linterna infrarroja sintonizada a la longitud de onda de su propio filtro.
Las camaras originales no sujetaban los sensores en una posicion consistente, asi que Project 326 diseño carcasas nuevas. Usar tres lentes, cada uno con aberraciones distintas, introdujo algunas dificultades de alineacion. La idea inicial era emplear un par de prismas divisores de haz con un solo lente, pero eso resulto demasiado dificil de alinear con marcos impresos en 3D.
El rol de la Raspberry Pi
Una Raspberry Pi graba un flujo monocromatico separado desde cada camara, que luego se procesa en un video de color compuesto. Los primeros cuadros deben alinearse manualmente, pero despues un script aplica esa alineacion al resto del video. Finalmente, los canales se mapean a colores, con una correspondencia que se puede cambiar libremente.
Hubo algunos problemas inesperados: cada camara tiene su propio oscilador local, no demasiado preciso, y entre ellas se desfasaban cerca de uno o dos cuadros por minuto. El error de paralaje, en cambio, fue menos severo de lo que podria esperarse: a corta distancia se nota, pero a 35 metros representa menos de un pixel de distorsion.
¿Se puede replicar en Chile?
El resultado luce muy bien, y es facil olvidar que se captura sin usar nada de luz visible. El corazon del montaje es accesible: una Raspberry Pi 5 se consigue en tiendas locales desde unos 90 dolares (cerca de 85.000 pesos), y las webcams USB genericas parten en pocos miles de pesos, por lo que el mayor costo termina siendo los filtros dicroicos de banda estrecha. Es un proyecto de electronica DIY reproducible por cualquier aficionado con acceso a impresion 3D para las carcasas. Ya se ha visto una tecnica similar, aunque extendida hacia el rango visible, para recrear el efecto surrealista de la pelicula Aerochrome.




