Una de las herramientas más simples para tamizaje de deterioro cognitivo es el clock-drawing test (CDT). Al paciente se le entrega un círculo impreso y se le pide dibujar la cara de un reloj con las manecillas apuntando a una hora específica. Según cómo quede el dibujo, el resultado puede indicar distintos trastornos, en particular demencia, e incluso a veces el tipo de deformidad orienta el diagnóstico hacia una causa concreta. Esos tests fallidos inspiraron a [John Silvia] a construir un reloj con una cara única y desordenada.
¿Qué imita la cara del CogClock?
Los numerales del reloj están dispuestos exclusivamente sobre la mitad derecha de la cara (en el test clínico, un patrón asociado a daño del lóbulo parietal derecho o a disfunción ejecutiva por demencia), y además están fuera de orden. La manecilla horaria está controlada por un servomotor, mientras que el minutero se monta sobre un mecanismo de reloj comercial separado en el costado izquierdo.
¿Cómo logra un año de batería?
El marco y la cara del reloj están impresos en 3D, y el servomotor se controla con un ESP32-C3 acompañado de un módulo RTC. Para minimizar el consumo, un MOSFET desconecta el servo de la alimentación salvo en el instante en que toca actualizar la posición, una vez por hora. Una vez al mes, el ESP32 se conecta a Wi-Fi para sincronizarse con un servidor NTP; el resto del tiempo permanece en modo bajo consumo. Incluso los LEDs indicadores quedan desconectados para ahorrar energía.
El esfuerzo rinde frutos: cuando el servo no está activo, el sistema consume solo 160 µA, y un set de tres pilas AA NiMH dura cerca de un año en operación normal.
¿Por qué importa este enfoque?
El servo es el que se come la mayor parte del presupuesto energético, así que estrictamente el truco con el MOSFET no es marginal: es el factor que separa "un año de autonomía" de "cambia las pilas cada dos meses". Aunque la diferencia no sería tanta porque el servo domina, el co-procesador del ESP32 también se puede usar para proyectos de ultra bajo consumo cuando hay sensores siempre encendidos.
Para una visión más alegre sobre relojes con manecillas dibujantes, revisa estos otros proyectos.
¿Cómo replicarlo en Chile?
El ESP32-C3 se consigue en distribuidores chilenos de electrónica entre CLP 3.500 y CLP 6.000 por módulo bare, mientras que un kit con DevKit-C completo ronda los CLP 9.000. El módulo RTC DS3231 (el más usado para este tipo de relojes de bajo consumo) anda entre CLP 2.500 y CLP 4.000. Un servo SG90, suficiente para mover una manecilla horaria liviana, está bajo los CLP 3.000. Sumando MOSFET de canal N, portapilas para tres AA y filamento PLA para imprimir la carcasa, el BOM total queda holgadamente bajo los CLP 25.000, lo que convierte al CogClock en uno de esos proyectos que valen la pena replicar como ejercicio de optimización de consumo y como pieza de conversación sobre neurociencia.




