DOOM es el juego que corre en cualquier cosa, y ahora corre también en un destino bastante improbable. Es una pinza amperimétrica barata y de recursos muy limitados, gracias al trabajo de Artur Bieniek, según contó Hackaday el 23 de octubre.

La pinza en cuestión es la FNIRSI DMC-100, que se consigue por unos 30 dólares si se sabe dónde buscar. Está muy lejos de los miles de dólares que costaba en 1993 un pesado computador con un procesador 486. Bieniek hizo correr el motor doomgeneric en el chip Artery AT32F415, el que controla la pinza.

150 MHz y apenas 32 KB de RAM

El chip tiene bastante capacidad, con un reloj de 150 MHz, pero sus 32 KB de RAM fueron una limitación grande para el proyecto. Puede que sea uno de los ports de DOOM con menos RAM que existen.

Aun con ese límite, Bieniek logró cargar el primer episodio de Freedoom: Phase 1. Incluye los niveles E1M1 a E1M9, la pantalla de título, los intermedios, el final, el menú y cuatro espacios para guardar la partida.

Los gráficos se ven a color en la pantalla de 320 x 240 de la pinza, y hasta hay efectos de sonido por el zumbador incorporado. Los controles quedaron asignados a una elección curiosa, un control remoto de dron DJI RC-N1.

Un juego que ya corre en todo

Hackaday ya mostró DOOM funcionando en de todo, desde teléfonos de escritorio hasta CPU hechas completamente a medida. A estas alturas cuesta bastante encontrar un aparato al que todavía no lo hayan portado.