Lara Croft recorre las tumbas del Tomb Raider original a 1.024 por 600 píxeles sobre un microcontrolador que consume cerca de 1 watt en el peak. El responsable del montaje es TheAlexKid777, aficionado al videojuego retro, y el chip que mueve todo es el ESP32-P4 de Espressif, montado en una placa de desarrollo que se consigue por menos de 25 dólares. La demostración la publicó Tom's Hardware el 13 de septiembre de 2026.

El juego que corre es OpenLara, el port abierto del primer Tomb Raider. Se renderiza a 320 por 240 píxeles y el salto hasta los 1.024 por 600 lo hace por hardware el acelerador PPA del propio chip, no la CPU.

¿Qué trae por dentro el ESP32-P4?

La descripción del fabricante que cita Tom's Hardware habla de "una CPU RISC-V de doble núcleo con extensiones de instrucciones de IA, un subsistema de memoria avanzado y periféricos integrados de alta velocidad". Los dos núcleos son de 32 bits y corren a 400 MHz.

El resto de la ficha que menciona la nota incluye lo siguiente.

  • Hasta 64 MB de PSRAM y 768 KB de SRAM
  • Unidad de punto flotante, DSP y procesador de señal de imagen
  • 55 pines GPIO programables

Ese conjunto es lo que permite que el juego no dependa de una consola dedicada ni de una fuente de poder generosa. Un título de mediados de los noventa pedía en su momento hardware de escritorio, y hoy lo mueve una placa que normalmente se usa para tareas de milivatios.

¿Qué más necesita el proyecto además de la placa?

El microcontrolador va pegado a la parte trasera de una pantalla LCD que Tom's Hardware estima en 7 u 8 pulgadas. El audio estéreo sale por el códec ES8311 que la placa trae integrado. El control es un teclado USB conectado directamente a la placa de desarrollo.

Nada de eso viene en el mismo paquete. Los menos de 25 dólares compran el módulo con el chip, no la pantalla ni el teclado, que en este armado pesan tanto como el procesador a la hora de armar el presupuesto.

Microcontroladores con potencia de sobra

El segundo punto de la nota está en el hardware que corre el juego. Los microcontroladores de consumo dejaron de ser piezas donde cada byte se cuenta, y quien programa para ellos ya no necesita la frugalidad extrema de hace una década.

Tom's Hardware enumera otros proyectos de la misma familia que cubrió antes. Un emulador de Mac clásico, un dongle diminuto para bloquear publicidad y un modelo de lenguaje de 28,9 millones de parámetros corriendo sobre el chip. Varios de esos montajes usan placas ESP32 bastante más baratas, desde los 5 dólares.

Lo que cambia para quien compra acá

Los cinco dólares de entrada y los menos de veinticinco del P4 marcan dos ligas distintas dentro de la misma familia. La diferencia de precio compra los dos núcleos a 400 MHz, la memoria externa de hasta 64 MB y el escalador por hardware, que es justo lo que hace posible sacar video a una pantalla de 1.024 por 600 sin ahogar al procesador.

Para un taller o un ramo de electrónica, el atractivo está en que el mismo módulo que mueve el juego sirve después para una interfaz gráfica, una cámara con el ISP integrado o un equipo con salida de audio. El consumo de alrededor de 1 watt en el peak deja la puerta abierta a alimentarlo desde una batería o un banco de energía común.