Mi primer contacto con una impresora 3D llego en 2020, cuando accedi a la Creality LD-002R SLA de un amigo. Fue una de esas fases de transicion incomodas para las impresoras SLA, en las que los ineficientes LCD RGB por fin se reemplazaban por paneles LCD monocromos, reduciendo enormemente el tiempo de exposicion necesario y alargando la vida util del panel.
La emparentada Creality LD-002H es una impresora SLA monocroma, pero como no fue la que mi amigo eligio, tuvimos que aprender el oficio con esta maquina mas a la antigua. En especificaciones, eso significaba un volumen de impresion de 119 x 65 x 160 mm y una resolucion declarada de 26,1 micrones. Pese a algunos tropiezos por el camino, esta maquina entregaba niveles de detalle sorprendentes con cualquier resina barata que le echaramos, y hasta el postprocesado se volvio facil una vez que agregamos una placa flexible a la base y ajustamos los pasos de lavado y curado.
A pesar de todos esos puntos a favor, ambos nos alejamos de la resina, sobre todo por lo sucio y oloroso del proceso. Las impresoras FDM parecian mejor trato, en especial despues de que ese amigo consiguiera una FDM IDEX usada. Yo pasaria por una experiencia mas bien detestable con una Creality Ender 3 v2 antes de terminar con mi actual Elegoo Neptune 4, y la resina parecia cosa del pasado. Hasta hace poco.
Las cosas cambiaron

Aunque ya no tenia acceso a una impresora de resina, segui al dia con las nuevas impresoras 3D de nivel hobbyista de cualquier tipo, asi como con los avances tecnologicos. Aca me gustaban bastante las de resina tipo digital light processing (DLP), que dejaban de lado el LCD y la fuente de luz UV a cambio de un micro-espejo MEMS y un laser, con grandes ahorros de potencia y peso. Por desgracia, las DLP parecen haber quedado otra vez en el camino por varias razones, una de ellas al parecer las limitaciones de escalado de los motores de luz DLP disponibles y el aparente desinteres de sus fabricantes por este mercado.
Asi, la impresion SLA de consumo se sigue haciendo en general con LCD monocromos, que no tienen la misma eficiencia ni los bordes nitidos por pixel del DLP, pero que por lo demas avanzaron mucho, con mejor optica y fuentes de luz. Tambien hubo un fuerte empuje hacia volumenes de impresion mas grandes, asi que, pese a que las nuevas SLA suman mas "K" a la resolucion de su pantalla, la resolucion efectiva no es tanto mejor que la de un modelo economico de 2020. La verdadera pregunta es, probablemente, si eso siquiera hace falta segun mi propia experiencia imprimiendo detalles finos.
Quiza el cambio mas entusiasmante esta en la comodidad general: nivelado de cama mas facil, la contencion de los olores de resina que antes se colaban al ambiente, cubas de resina calefaccionadas para resultados fiables y tapas con bloqueo UV que puedes abrir de un tiron en vez de levantar con cuidado con los guantes sucios mientras intentas no dejarla caer.
Aunque la Creality LD-002R declaraba filtracion de aire con filtro de carbon, era filtracion mas bien homeopatica. En vez de filtrar algo, el ventilador diminuto y ruidoso soplaba aire cargado de resina sin filtrar hacia la pieza. Asi que una de las primeras cosas que hicimos fue desactivar esa "funcion" apagando el ventilador y sellando el orificio de aire. Eso mejoro muchisimo la experiencia incluso con menos ventilacion en la sala.
¿Que impresora de resina elegir?

La oferta de impresoras de resina de estos ultimos años ha sido abrumadora, incluso si ignoras el diluvio de variantes apenas distintas de ciertos fabricantes. Aca las DLP parecian bastante diferentes pese a su pequeño espacio de impresion, al punto de que casi compre una. Claro que las tan esperadas sucesoras DLP nunca aparecieron, y el poco volumen de impresion me hizo desistir de la compra impulsiva.
Conseguir una SLA como compañera de mi FDM parecia entonces la unica opcion, pero sin una motivacion real de proyecto la idea quedo en pausa. Es dificil justificar una compra si no puedes justificar el gasto.
Ahi fue cuando de pronto me llego la motivacion a la cara, en forma de un contacto de Uniformation para probar su impresora SLA GK3 Ultra. Seria una oportunidad sin compromisos de meterle mano a lo que parecia una impresora bastante linda y capaz, aunque su precio de unos 1.300 dolares la convierte en algo para gente que ya sabe que esta es la impresora de resina que quiere.
Ya habia oido de Uniformation, una empresa mas pequeña que dio un buen golpe con la algo problematica pero muy interesante GKtwo SLA, que en su momento tambien figuro en mi lista corta. La GK3, sucesora de la GKtwo, llevaba mas de un año cocinandose en la comunidad de impresion de resina cuando me contactaron, con mejoras graduales basadas en la retroalimentacion de la comunidad y de reseñadores.
Esto es bastante distinto de la mayoria de las marcas de impresoras 3D, que suelen lanzar un modelo nuevo con logica de "tomalo o dejalo". Dado el nivel de maltrato verbal que lei dirigido a Uniformation durante la fase de desarrollo de la GK3, sobre todo en subreddits, quedo bastante segura de que todos los problemas mayores se corrigieron, y que como minimo sera una mejora enorme sobre la LD-002R que es mi punto de referencia.
La puesta en marcha
En el mundo de las impresoras 3D, la idea del paquete plano con tu nueva maquina, como mi Ender 3 v2 y mi Neptune 4, parece haber llegado a su fin. Una FDM moderna de cinematica CoreXY llega totalmente armada salvo contadas excepciones, como los kits DIY de Prusa 3D, asi que hablamos de una caja muy grande y pesada. La Prusa CORE One+, de precio similar, pesa unos 22,5 kg sin embalaje.

La GK3 Ultra sube eso a 35 kg, asi que tuve a un repartidor mas bien infeliz cargando la caja de unos 40 kg por unos escalones desde su furgon hasta donde pude usar ruedas de mueble para llevarla a su nuevo hogar, junto a la FDM en un rack robusto. Subir la impresora al rack tambien fue una odisea, menos por el peso y mas por la falta de buenos lugares donde agarrarla. Tuve que ponerme guantes gruesos para el agarre y para que la carcasa de aluminio no me cortara.
Con esa tarea hecha, por fin pude admirar el lio en que me habia metido. Para empezar, el volumen de impresion es enorme, de 300 x 160 x 300 mm, casi superando por completo los 225 x 225 x 265 mm de la Neptune 4. La GK3 Ultra es notablemente profunda, unos 40 cm antes de sumar espacio para los cables de poder y Ethernet, sin mencionar el dongle Wi-Fi incluido si eso es mas lo tuyo.
Buena parte de ese espacio extra lo ocupa el sistema dispensador de resina, que cubrire mas adelante. Dentro del rack necesitas al menos 85 cm entre las dos repisas si quieres poner una botella de resina en la ranura ubicada convenientemente arriba. Por suerte tambien puedes verter la resina directo en la cuba e incluso hacer removible la tapa abatible, pero de todas formas es una unidad pesada.
Tras liberar mucha espuma y accesorios del interior de la impresora, pude por fin ponerla en marcha. Esto implico retirar mucha pelicula protectora, correr el test de exposicion para verificar que el LCD y la fuente UV funcionan y, lo mejor de todo, una rapida confirmacion de que la placa prenivelada seguia nivelada. Comparado con el enredo de cuatro pernos del ensamble de la LD-002R y las hojas de papel A4 a las que estaba acostumbrada, esto fue una mejora enorme.
Hora de imprimir
La resina que vino con la impresora usa un estilo de botella especial que calza en el sistema de alimentacion de la GK3. Insertas la botella entera en el orificio de arriba, desde donde deberia encajar automaticamente en toda la tuberia y mecanismos que manejan el flujo de resina. Mi unica reserva con este diseño es que cada una de estas botellas tipo cartucho esta homologada para solo diez ciclos de insercion y retiro, tras lo cual hay que comprar una nueva.

Si usas resina que no es Uniformation y la viertes en una botella especial, esto puede ser un dolor de cabeza, aunque solo sea por llevar la cuenta de cuantas veces insertaste dicha botella antes de que de pronto empiece a vaciarse por completo en la cuba, o cual sea el modo de falla aca. Por suerte tambien puedes desactivar esta funcion si prefieres verter la resina directo en la cuba, que es lo que probablemente termine haciendo con botellas de resina tipicas en vez de usar la botella especial vacia provista.
Como las unicas botellas de resina no vencida que tengo dando vueltas usan este sistema de alimentacion automatica, le dare una oportunidad. Tengo acceso a dos tipos de resina en total. Una es la lavable con agua, supuestamente no tan olorosa como la resina estandar que siempre use, y que se limpia con agua en vez de alcohol isopropilico.
El otro tipo es la ABS-like, que como su nombre sugiere es una resina "dura", apuntada a usos similares a los del ABS, ASA y afines. Para la prueba imprimire todo con ambas, lavable y ABS, ademas de en PLA en la FDM, para testear el flujo de trabajo general, la impresion de detalle fino, las piezas estancas, la resistencia al calor y la durabilidad.
El montaje de pruebas
Para una primera ronda de impresion, hasta ahora imprimi una serie de piezas en la Neptune 4 en PLA blanco, y para la GK3 Ultra usare al principio solo la resina ABS-like azul translucido, para no tener que cambiar de resina todavia, otro tema entretenido de cubrir. Estas impresiones incluyen items como botellas, una figurita en miniatura y varias piezas compatibles con LEGO Technic. Estas dos ultimas sirven para exigir bien la precision dimensional, junto a pruebas basicas de durabilidad.
Los resultados de impresion y mis primeras conclusiones quedaran para una siguiente entrega, ya que esta se esta alargando. Aunque hasta ahora imprimi piezas FDM en PLA, probablemente tambien imprima algunas en PETG y, es concebible, en TPU. Como solo tengo una FDM de estilo abierto, los materiales de grado ingenieril como ABS o ASA no estan a mi alcance, por razones tanto practicas como de salud.




