Hay algo en la familia ESP32 que parece atraer a quienes diseñan relojes. En la comunidad maker, los proyectos de cronometría hechos con estos microcontroladores aparecen con más frecuencia que los basados en cualquier otra alternativa. LightInk, el smartwatch del desarrollador Daniel Ansorregui, no escapa a esa tradición pero introduce un giro técnico relevante: como cualquier otro reloj inteligente, en teoría se preocupa por la duración de la batería, salvo que en este caso el panel solar integrado se encarga de mantenerlo cargado sin intervención del usuario.
El proyecto está publicado en GitHub bajo licencia abierta y reconoce explícitamente al proyecto Watchy como inspiración para combinar tinta electrónica con un ESP32 en la muñeca. Pero ahí terminan las semejanzas, porque el verdadero hallazgo está en cómo Ansorregui logra reducir el consumo energético al mínimo absoluto.
¿Por qué un ESP32 solar es un problema difícil?
La pantalla de tinta electrónica solo consume corriente durante las actualizaciones, así que no es la culpable del gasto. El problema vive en el ciclo de despertar del microcontrolador. Mientras la pantalla está estática y nadie toca la entrada táctil, el ESP32 debería estar en deep sleep. Para volver a la vida, basta con configurar temporizadores y una interrupción para el touch. Suena simple, pero Ansorregui midió que un arranque normal consume 28 milisegundos y, sobre todo, un miliampere-segundo completo de carga, casi todo gastado en copiar el código desde la memoria flash a la RAM principal.
Ese gasto es prácticamente imposible de optimizar por la vía convencional. Y dos tercios del consumo total del reloj se explicaban precisamente por ese arranque repetido cientos de veces al día.
El truco que vuelve viable la energía solar
La solución consiste en saltarse el ciclo flash a RAM. El ESP32 incluye una memoria asociada al RTC (real-time clock) que sobrevive al deep sleep y desde la cual el chip puede arrancar en aproximadamente un microsegundo, varios órdenes de magnitud más rápido. Ansorregui descubrió que esa SRAM de RTC es lo bastante grande como para alojar todo el código necesario para los refrescos rápidos del reloj, incluyendo el driver SPI de la pantalla.
El resultado: al recortar el arranque, el consumo total del reloj cae aproximadamente a la mitad, y un panel solar pequeño basta para reponer la energía gastada en uso normal. Las funciones más caras, como GPS o LoRa, siguen comiendo energía y no se pueden invocar sin descargar el sistema, pero para reloj y notificaciones la autonomía pasa a ser, en la práctica, infinita.
¿Qué tan replicable es esto en Chile?
El ESP32-PICO se consigue en MercadoLibre Chile y en distribuidores locales como MechatronicStore en torno a los 8.000 a 12.000 pesos. Una pantalla de e-ink de 2,1 pulgadas ronda los 25.000 pesos importada. El panel solar pequeño que aparece en el demo cuesta menos de 5.000 pesos en módulos genéricos. Sumado a la carcasa impresa en 3D y la batería LiPo, el costo total del proyecto se ubica claramente bajo los 60.000 pesos para un maker con experiencia previa en SMD.
| Aspecto | LightInk | Smartwatch Watchy original |
|---|---|---|
| MCU | ESP32-PICO | ESP32-PICO-D4 |
| Pantalla | E-ink touch | E-ink (sin touch) |
| Carga | Solar | USB |
| Boot tiempo | ~1 µs (desde RTC RAM) | ~28 ms (desde flash) |
| Consumo arranque | Despreciable | ~1 mA·s |
El código completo, incluido el bootloader modificado para arrancar desde RTC RAM, está disponible en GitHub. Para makers chilenos interesados en wearables de bajo consumo, LightInk se vuelve una referencia obligada: no requiere componentes exóticos y demuestra una técnica reaplicable a cualquier proyecto ESP32 que despierte con frecuencia desde deep sleep.




