La Software Freedom Conservancy (SFC), organización sin fines de lucro dedicada a defender legalmente el software open source, acusó formalmente a Bambu Lab de violar las licencias del slicer que la empresa china distribuye como Bambu Studio. La denuncia llega tras la amenaza legal que la firma envió al desarrollador independiente Paweł Jarczak, autor del fork OrcaSlicer-bambulab.

El fork de Jarczak restauraba funciones de impresión en la nube que Bambu Lab había recortado del software oficial. Eludía el servicio Bambu Connect y, según la SFC, fue blanco de una cease-and-desist con exigencia de retiro del repositorio en GitHub. La carta calificaba la implementación como un intento de "ingeniería inversa" sobre el plugin propietario bambu_networking.

¿Por qué la SFC dice que Bambu viola AGPLv3?

El argumento técnico de la SFC descansa sobre una cadena de derivación clara. Bambu Studio es un fork de PrusaSlicer, que a su vez se basa en Slic3r. El Slic3r original usa AGPLv3, lo que obliga a todos los derivados, incluido el slicer de Bambu, a respetar la misma licencia copyleft.

El problema aparece con bambu_networking, el plugin que maneja toda la comunicación entre el slicer y los servidores cloud. Bambu lo declara propietario, pero la SFC sostiene que como es requerido para correr Bambu Studio, queda bajo el alcance de AGPLv3. Marcarlo como cerrado, según el conservancy, rompe el contrato de la licencia y viola varias cláusulas del acuerdo.

Bambu Lab argumentó ante el medio All3DP que el AGPL, el DMCA y sus propios términos de uso "no permiten ingeniería inversa que viole protocolos, reglas o circunvale medidas técnicas de protección de nuestros servicios cloud".

El respaldo de la comunidad maker

La industria se alineó rápido detrás de Jarczak. Joseph Prusa, dueño de Prusa Research y creador del PrusaSlicer original, dijo públicamente que Bambu está violando AGPLv3 y que la conducta de la empresa levanta alertas de seguridad.

El youtuber Louis Rossmann, referente del movimiento right-to-repair, prometió hasta USD 10.000 para cubrir los gastos legales del desarrollador. Gamers Nexus igualó el monto, sumando USD 20.000 disponibles para defensa. Rossmann también hospedará el fork en el GitHub de su fundación FULU (Freedom from Unethical Limitations) y desafió a Bambu Lab a iniciar acciones contra él.

¿Qué riesgo enfrenta Bambu Lab?

Bambu Lab es hoy una de las marcas más grandes del 3D printing: la empresa supera a Creality como mayor vendedor mundial de impresoras de bajo costo y maneja una valuación reportada en miles de millones de dólares. Su modelo combina hardware competitivo con un ecosistema de software cada vez más cerrado.

La sección 8 de la AGPLv3 establece que "cualquier intento de propagar o modificar la obra cubierta fuera de los términos de la licencia es nulo y termina automáticamente los derechos del usuario, incluyendo licencias de patente". Si la SFC logra demostrar la violación, Bambu Lab podría perder el derecho a distribuir Bambu Studio en su forma actual.

La empresa intentó moderar el conflicto en una segunda declaración: "Lamentamos que nuestra referencia a los términos de servicio, contexto legal y una potencial cease-and-desist se haya entendido como una amenaza legal. No era el resultado que buscábamos".

¿Por qué importa para los makers de Chile y LatAm?

Bambu Lab es una de las marcas más vendidas en MercadoLibre en Chile, Argentina, México y Brasil. Si la SFC obliga al fabricante a liberar bambu_networking o a abrir las APIs de impresión, el ecosistema de slicers alternativos en español (OrcaSlicer, SuperSlicer, Cura) podría sumar soporte oficial para los modelos A1, P1S y X1 Carbon sin depender de la nube china. Es exactamente el escenario que la comunidad maker LatAm pidió desde el lanzamiento de la X1 en 2022.