Exercising Ingenuity, un YouTuber dedicado a proyectos maker, publicó el armado completo de un computador portátil basado en Raspberry Pi Zero W que cabe íntegro dentro de una clásica lata de mentas Altoids. La tapa abierta deja a la vista una pantalla IPS de 2 pulgadas y un teclado mecánico miniatura, suficiente para hackear en cualquier parte.
¿Qué hardware lleva adentro?

El cerebro es un Raspberry Pi Zero W, emparejado con una Waveshare UPS HAT y una batería LiPo de 3,7 V que permite operación sin cable. La pantalla es una IPS LCD de 2 pulgadas conectada por SPI. Lograr que el panel funcionara obligó al autor a quedarse en una versión legacy de Raspberry Pi OS y aplicar varios ajustes de configuración para habilitar el bus SPI.
Para entrada, el creador descartó membranas y touchscreen en favor de un diseño mecánico miniatura armado a mano con decenas de pulsadores pequeños montados sobre perfboard. El barrido del teclado está a cargo de un microcontrolador Waveshare RP2040-Zero con matriz de diodos, que conversa con el Pi por USB. El firmware corre sobre KMK, un framework de teclados basado en CircuitPython que facilita el mapeo de teclas y la personalización.
¿Cómo se hizo entrar todo en la lata?

Empacar el hardware en una lata Altoids fue, sin sorpresa, lo más complicado. Para reducir grosor, el autor desoldó conectores de varias placas y soldó cables directos al Raspberry Pi y a la UPS HAT, ahorrando cada milímetro. Un marco interno impreso en 3D sostiene los componentes y a la vez flexa lo suficiente para acomodarse a la curva del enclosure metálico.
Aun con todo eso, la tapa no cerraba. La solución fue cortar las secciones de bisagra de una segunda lata Altoids y soldarlas en su lugar para ganar el espacio justo que permitía cerrar la tapa sobre las tripas sobredimensionadas.
¿Y la disipación de calor?
Para mantener temperaturas controladas, una almohadilla térmica transfiere calor desde el Raspberry Pi a la propia lata Altoids, convirtiendo el enclosure entero en un disipador pasivo. La masa metálica termina cumpliendo la doble función de carcasa y heatsink, una solución que solo es viable porque el Pi Zero W disipa muy poco watt en uso típico.
El único pesar declarado del autor es que no logró hacer correr el sistema operativo de su preferencia, así que terminó con Raspberry Pi OS legacy. El proyecto completo, con esquemas y lista de materiales, está documentado en hackaday.io y forma parte de la cobertura de Raspberry Pi de Electronics Weekly.




