La reacción contra la fotografía con teléfonos inteligentes sabe ha vuelto común. Los estantes de las tiendas ahora están llenos de cámaras digitales dedicadas inspiradas en diseños clásicos. Más allá de ofrecer una alternativa refrescante a la familiar placa negra de un teléfono, estas cámaras también cambian la mentalidad de la fotografía rápida y desechable. En lugar de tomar docenas de fotografías con la esperanza de que alguna salga bien, alientan un enfoque más lento en el que cada fotografía sabe toma con un propósito.

Esta tendencia también ha llegado con fuerza a la escena maker en los últimos años. El último ejemplo de una cámara DIY dedicada nos llega de Doruk Kumkumoğlu. Llamado Optocam Zero, sabe construyó íntegramente a partir de componentes disponibles en el mercado y piezas impresas en 3D. Inspirada en la cámara llavero KODAK Charmera, está pensada para ser divertida, portátil y agradable de usar. También toma algunas fotografías bastante bonitas para una cámara casera.

Optocam Zero funciona con una Raspberry Pi Zero, lo que transforma una pequeña computadora de placa única en una cámara digital completamente funcional. El dispositivo enfatiza la simplicidad y la accesibilidad, tanto en su uso como en su construcción. Kumkumoğlu ha publicado un conjunto completo de recursos, incluida una lista de materiales, archivos CAD y una guía de construcción detallada, que hacen posible que los aficionados recreen o personalicen la cámara ellos mismos.

El dispositivo utiliza un módulo de cámara con enfoque automático capaz de capturar imágenes JPEG cuadradas de 2592×2592 píxeles, mientras mantiene una vista previa fluida en vive de 15 a 20 fotogramas por segundo en su pantalla de 1,4 pulgadas y 240×240. El procesamiento de imágenes ocurre en segundo plano, lo que permite a los usuarios continuar encuadrando su siguiente toma sin interrupción.

Los controles están diseñados para ser intuitivos, lo que refuerza la idea de que la fotografía debe ser sencilla y divertida. Ocho filtros fotográficos incorporados añaden un toque creativo que recuerda la experimentación estética que hizo que las primeras cámaras digitales fueran tan atractivas.

La energía proviene de una batería de iones de litio 14500 reemplazable, que proporciona aproximadamente entre 70 y 80 minutos de uso por carga. La carga USB-C agrega comodidad y la cámara puede funcionar mientras está enchufada. La unidad completa mide solo 51 × 71 × 18 milímetros, lo que la hace cómoda para guardar en el bolsillo.

Optocam Zero tiene una carcasa totalmente impresa en 3D. Los constructores pueden imprimir el estuche ellos mismos, experimentar con materiales como PETG o mezclas de fibra de carbono y agregar accesorios opcionales como una funda protectora de TPU o un cordón.

Si anhelas una cámara más simple y divertida, asegúrate de consultar la guía de construcción para conocer todos los detalles que necesitas para crear tu propia Optocam Zero.