No a todos les molestan las líneas de capa características de las impresiones 3D por modelado por deposición de filamento, o FDM, pero a veces se necesita una superficie lisa. En ese caso lo habitual es recurrir a una imprimación de relleno, a masilla tipo Bondo, o bien pasarse al ABS y hacer un alisado con vapor.

El autor del canal I changed a thing propone una alternativa distinta: láseres. La fusión por láser puede alisar las paredes de una impresión o bien las superficies superiores, según muestra en dos videos diferentes. Los resultados se ven a grandes rasgos similares a los del alisado con vapor, pero sin la exposición a productos químicos ni el pequeño riesgo de deflagración que ese método conlleva.

¿Qué hace falta para probarlo?

Por supuesto, se necesita un láser. En este caso el autor tiene dos láseres de diodo montados sobre el eje X de su impresora, lo que le permite tratar la pieza sin sacarla de la máquina.

De los dos escenarios probados, las superficies superiores resultaron bastante más fáciles de resolver que el alisado de paredes, y hay una razón geométrica detrás. Las superficies superiores quedan ahí, directamente expuestas al láser, mientras que con este montaje las paredes solo pueden alcanzarse en ángulo oblicuo. Esa diferencia de incidencia es la que separa un resultado repetible de uno que depende de la suerte.

¿Capa por capa o al final?

El autor prueba tanto la fusión capa por capa, durante la impresión, como varios métodos para atacar las paredes de una pieza ya terminada. Cuál funciona mejor parece depender del tamaño y de la geometría del objeto, de modo que por ahora la técnica es tanto arte como ciencia.

Esa distinción no es menor para quien quiera replicarlo. Alisar capa por capa obliga a intercalar el láser dentro del propio proceso de impresión, con el costo de tiempo que eso implica en cada una de las capas. Hacerlo al final es más simple de orquestar, pero deja al operador peleando con el ángulo de incidencia sobre paredes verticales, que es justamente el caso difícil.

¿De dónde viene esta línea de trabajo?

El experimento está estrechamente relacionado con el trabajo previo del mismo autor sobre la mejora de la adhesión entre capas mediante fusión por láser, que apuntaba a obtener piezas de resistencia casi isotrópica. La idea de fondo es la misma en ambos casos: volver a fundir el material ya depositado para borrar la frontera entre capas, sea para ganar resistencia mecánica o para ganar terminación.

Tampoco es la primera vez que se ve el alisado de impresiones con láser, aunque aquel proyecto usaba movimientos no planares para hacer una pasada de láser posterior a la impresión.

La comparación entre los tres métodos deja el panorama así:

MétodoVentajaCosto
Alisado con vapor (ABS)Acabado parejo en toda la piezaExposición a solventes y riesgo de deflagración
Imprimación de relleno o masillaNo requiere equipamiento especialTrabajo manual y varias capas de secado
Fusión por láserSin químicos, se hace en la misma máquinaRequiere láser montado y ajuste por geometría

Conviene subrayar el matiz de seguridad, porque es el argumento más fuerte de esta técnica y también su punto ciego. Se evitan los solventes, sí, pero fundir plástico con un láser de diodo libera humos y exige protección ocular específica para la longitud de onda del equipo. Se cambia un riesgo por otro distinto, no se elimina el riesgo.