SpaceX está consolidándose como un proveedor de cómputo IA de primera línea sin haber emitido un anuncio formal de entrada al negocio. El analista Jamin Ball sumó los contratos públicos de renta de GPUs de la compañía y obtuvo cifras que cambian la lectura del mercado: USD 2.320 millones al mes, equivalentes a USD 28.000 millones anuales, a tarifas por encima de USD 10 por hora de Blackwell.
Esa cifra dobla los ingresos actuales de Coreweave, el neocloud puro más visible del sector, que se mantiene con una valuación cercana a USD 60.000 millones un año después de su debut bursátil.
¿De dónde sale el cálculo de USD 28.000 millones?
Ball construye la cifra agregando los tres acuerdos públicos de SpaceX como arrendador de GPUs:
- Anthropic, el primero conocido y el que destapó el modelo de negocio.
- Google, que paga USD 920 millones por mes solo por capacidad para xAI, según CNBC.
- Reflection AI, el último contrato confirmado esta semana.
La tarifa promedio implícita en la suma se sitúa por sobre USD 10 por hora de Blackwell, una cifra alta para el mercado actual de rentas H100/B200 (donde se han visto tarifas spot bajo USD 4-6 la hora). Ese premium refleja, posiblemente, contratos largos con compromiso firme de capacidad y consumo continuo.
En resumen: USD 2,32 mil millones al mes, sobre USD 10 por hora para Blackwells (una tarifa muy alta).
¿Qué cambia este número para el resto del mercado?
Hasta ahora la narrativa sobre los neoclouds se concentraba en jugadores como Coreweave, Lambda Labs, Crusoe y, más recientemente, Baseten (que esta semana anunció oficialmente su Serie F de USD 13.000 millones). El cálculo de Ball reubica a SpaceX por encima de todos ellos en facturación real, no en valuación.
El detalle político es notable: Ball pregunta abiertamente quién falta del listado de clientes de SpaceX y por qué. La pregunta apunta a OpenAI, el cliente más obvio del segmento que no aparece en el roster. La relación entre los dos negocios de Elon Musk, SpaceX como infraestructura y xAI como modelo, deja a OpenAI fuera de un canal de capacidad que sus competidores directos sí están comprando.
¿Por qué SpaceX puede entrar al cómputo IA?
La ventaja estructural de SpaceX no es construir GPUs, sino construir centros de datos y suministro eléctrico rápido. La compañía ya opera infraestructura física a escala continental (Starlink y Starbase), tiene experiencia en logística, energía y enfriamiento, y un balance que tolera CapEx prolongado sin necesidad de financiamiento ajeno. Esos tres factores son justamente los cuellos de botella que limitan a Coreweave y similares.
Para integradores LatAm el dato relevante no es directo (SpaceX no vende capacidad pública por catálogo en la región), pero sí indirecto: el precio de mercado de Blackwell por hora se mantendrá presionado al alza mientras compradores como SpaceX absorban capacidad en bloques de varios miles de millones de dólares. Eso aleja la opción de spot pricing accesible para startups regionales y consolida la dependencia de proveedores de hyperscale.




