OpenAI activó por defecto las cookies de marketing para usuarios gratuitos de ChatGPT en los países donde está corriendo campañas publicitarias. En un correo fechado el 30 de abril, la compañía explicó que comparte ahora datos limitados (como IDs de cookie y direcciones de email) con socios publicitarios para promover sus propios productos en plataformas externas como Instagram.
El contenido de los chats no se comparte, según declaró Taya Christianson, vocera de OpenAI. WIRED verificó que la configuración apareció prendida por defecto en dos cuentas gratuitas, pero no en cuentas pagas.
¿Cómo se desactiva el rastreo?
Para apagarlo, hay que ir a Settings > Data Controls > Marketing Privacy en la app de ChatGPT y desactivar la opción. También se puede usar el enlace "Your Privacy Choices" en la web del producto, o gestionar las cookies directamente desde el navegador. La opción no se eliminó, solo se cambió el default. Es la diferencia entre opt-in y opt-out, y ese matiz suele tener un impacto enorme en las tasas reales de adopción.
¿Por qué OpenAI necesita ingresos publicitarios?
OpenAI viene corriendo anuncios dentro de ChatGPT en algunos países desde febrero, en una estrategia explícita para monetizar a los usuarios gratuitos y empujarlos hacia planes pagos. Más del 90% de los usuarios de ChatGPT se quedan en la versión gratis, lo que se traduce en costos elevados para la empresa: cada conversación consume cómputo de inferencia que hoy paga OpenAI.
El movimiento confirma una transición que la industria venía anticipando: los modelos de IA conversacional gratuitos terminan adoptando algún esquema publicitario tarde o temprano, porque el unitario de inferencia es demasiado alto para regalarlo indefinidamente. Google está testeando avisos en sus herramientas IA también, aunque por ahora limitado a la integración con búsqueda IA.
¿Qué datos comparte exactamente?
Según el comunicado de OpenAI, los datos compartidos con socios publicitarios incluyen:
- IDs de cookie del navegador
- Direcciones de email asociadas a la cuenta
- No se comparte contenido de chats
El alcance importa. La cookie ID y el email permiten reconectar la actividad del usuario con su perfil en otras plataformas (Instagram en el ejemplo del comunicado), lo que en la práctica habilita retargeting cruzado entre ChatGPT y redes sociales. Para alguien que pregunta cosas personales o profesionales sensibles a ChatGPT, eso es un cambio relevante de privacidad aunque el contenido de la conversación quede dentro de OpenAI.
¿Y los usuarios pagos?
Las cuentas con suscripción ChatGPT Plus, Team, Pro o Enterprise quedan fuera del rastreo publicitario por defecto. Es coherente con el modelo: el plan pago paga el cómputo, el plan gratis paga con datos. Es la misma lógica que aplicó Spotify, YouTube y prácticamente toda la industria SaaS de consumo cuando cruzó el punto en que los costos variables superaron lo que un usuario gratis acepta tolerar como inversión a largo plazo.
Para usuarios libres que no quieren rastreo, la acción inmediata es ir a Settings > Data Controls > Marketing Privacy y desactivar la opción. Para los que prefieren no ceder ese dato, el costo del salto a una cuenta paga (USD 20/mes en Plus al cambio actual) puede ser razonable según el uso. Los usuarios chilenos pagan ese plan en pesos a través de Mercado Pago o tarjeta de crédito internacional, con el cargo final dependiendo del tipo de cambio del día y comisiones bancarias.




