Google tuvo que retirar su integración de Nano Banana en Google Earth apenas dos días después de haberla lanzado. La función permitía a los usuarios generar escenas personalizadas a partir de imágenes satelitales usando Nano Banana 2, con casos de uso tan inofensivos como convertir las ruinas de Pompeya en una bulliciosa calle romana o colocar un edificio proyectado sobre un terreno vacío para visualizar cómo quedaría.

El problema apareció rápido, y no vino del lado de los arquitectos.

¿Qué mostraron los usuarios?

Bastaron horas para que se demostrara lo sencillo que resultaba crear imágenes satelitales falsas convincentes: una columna de refugiados avanzando por la frontera mexicana, un hospital bombardeado en Gaza. Ninguno de esos escenarios exigía habilidad técnica ni acceso privilegiado.

Un prompt tan elemental como "refugees swarm the street" alcanza para llenar de gente un terreno que en la imagen real está vacío. El periodista de investigación Henk van Ess fue uno de los que difundió ejemplos del comportamiento.

La diferencia con manipular una fotografía cualquiera es de grado, pero el grado importa: acá el punto de partida es la propia imagen satelital de Google, con su geolocalización, su encuadre y su apariencia de registro objetivo.

¿Cómo respondió Google?

La empresa señaló que las imágenes estaban etiquetadas como generadas por inteligencia artificial y que no eran visibles para otros usuarios dentro de Earth. Aun así, reconoció que hubo gente compartiendo capturas de pantalla que infringían sus políticas.

La función no volverá hasta que existan salvaguardas más sólidas.

"Sabemos que las personas confían de manera única en Google Earth para tener una vista fiable del mundo", escribió la compañía.

HitoDetalle
LanzamientoIntegración de Nano Banana 2 dentro de Google Earth
DuraciónDos días activa
Motivo del retiroCapturas falsas compartidas fuera de la plataforma
Estado actualSuspendida hasta reforzar las salvaguardas

¿Resuelve algo el retiro?

No del todo, y conviene decirlo. Nada de esto deja a nadie a salvo de las imágenes satelitales falsas: cualquiera puede manipular una captura de Google Earth con una herramienta de generación por IA o directamente con Photoshop, y podía hacerlo antes de esta integración.

Lo que hizo Google fue distinto y más específico. Volvió el procedimiento lo más fácil posible, dentro del producto que la gente asocia con el registro fiel del territorio, y con eso le instaló la idea a un público que no la tenía. El etiquetado como contenido generado por IA, que en teoría era la red de contención, resultó irrelevante en el momento en que la imagen salió de la plataforma convertida en una captura de pantalla.