El desarrollador Sylvain Huet mostró en Hackaday Europe 2026 un lenguaje llamado Minimacy, pensado para escribir programas que corren directo sobre el hardware. Su máquina virtual está escrita en menos de 900 kB de código C y es completamente de código abierto. La idea que defendió en la charla es que un solo desarrollador pueda entender todas las capas del sistema con el que trabaja.

Programar en bare metal significa que el software corre sobre el hardware sin sistema operativo ni capas de abstracción entre medio. El programa queda con el acceso más directo posible a los periféricos y a la memoria. A cambio se pierden la protección y las funciones auxiliares que trae un sistema operativo.

La historia de Sylvain con los computadores partió en el Thomson TO7, en una época en que la frontera entre el sistema operativo y el bare metal era finísima. Desde entonces hemos ido envolviendo las CPU en capas cada vez más profundas de abstracción.
La historia de Sylvain con los computadores partió en el Thomson TO7, en una época en que la frontera entre el sistema operativo y el bare metal era finísima. Desde entonces hemos ido envolviendo las CPU en capas cada vez más profundas de abstracción.

Del Thomson TO7 al conejo Nabaztag

Huet partió en 1982 con un Thomson TO7, una máquina con 8 kilobytes de RAM disponibles para el usuario y una CPU 6809. La mejor forma de pasarlo bien con ese hardware era escribir directo en ensamblador.

"Era fácil entender todo sobre tu computador", comentó Huet sobre la simplicidad de esa plataforma. "Casi no había un lado oculto en este computador."

Los cambios de aquella época fueron rápidos. Poco más de una década después, Huet trabajaba en Second World, un producto parecido a un metaverso, y a comienzos de los 2000 pasó a Nabaztag, el conejo con WiFi que salió justo cuando las redes inalámbricas se estaban haciendo masivas. El hilo común de todos esos proyectos fue que buena parte del trabajo se hizo a nivel de bare metal, algo útil cuando conviene llegar lo más cerca posible de los periféricos del hardware o exprimir el rendimiento al máximo.

¿Qué tiene que ver la caída de CrowdStrike con todo esto?

Para contrastar esa forma de trabajar con la actual, Huet mostró fotos tomadas en un aeropuerto durante la caída de CrowdStrike de 2024. Un panel con los horarios de vuelo, que alguna vez fue un equipo de propósito único sobre hardware muy simple, hoy suele ser un monitor plano con un computador Windows completo detrás. Es una manera cómoda de construir y esa comodidad a veces se paga.

En la charla, Huet mostró que ese mismo panel se arma con facilidad usando una Raspberry Pi que corre un programa bare metal, sin ningún sistema operativo. Ahí no hay actualizaciones de seguridad automáticas impuestas por un proveedor externo, ni administración pesada de por medio. Como el código está escrito para hacer una sola tarea desde la base, es mucho menos probable que el software se desarme por culpa de una actualización ajena o por el abandono de alguna dependencia oscura que nadie del equipo de desarrollo sabía siquiera que estaba incluida.

El sistema operativo moderno es quizás la mayor caja negra de todas. Sacarlo del medio entrega mucha más transparencia sobre lo que está ocurriendo bajo el capó, que es el objetivo de la plataforma Minimacy de Sylvain.
El sistema operativo moderno es quizás la mayor caja negra de todas. Sacarlo del medio entrega mucha más transparencia sobre lo que está ocurriendo bajo el capó, que es el objetivo de la plataforma Minimacy de Sylvain.

El nuevo minimalismo y la paradoja del bajo nivel

Huet habla de un "nuevo minimalismo", donde "todo lo que necesitas entender debería caber en un solo cerebro". El punto no pasa únicamente por trabajar a nivel de bare metal. Se trata de crear sistemas donde un desarrollador entienda de verdad el proyecto de arriba abajo. Hay un límite al tamaño que puede abarcar una sola persona, claro, y para ciertas aplicaciones ese límite sirve como principio rector.

La charla también revisa cómo usamos las bibliotecas externas. Huet lo llama la "paradoja del bajo nivel". Mientras más sofisticada es la tarea, más dependemos de cajas negras que hacen partes del trabajo por nosotros. Es una forma rápida de desarrollar. También agrega miles de líneas de código a un proyecto y nos permite evitar entender parte de lo que está pasando por debajo.

¿Qué es exactamente Minimacy?

Minimacy es el lenguaje que Huet creó con ese fin. Busca permitir el desarrollo con menos dependencias, menos cajas negras y sin sistemas operativos, maximizando al mismo tiempo la capacidad de comprensión. Es conciso, lineal y seguro, con chequeo estático de tipos fuerte e inferencia de tipos.

Se trabaja con él a través de la máquina virtual de Minimacy, que combina un compilador instantáneo y un procesador virtual capaz de ejecutar el código. Es 100% de código abierto y está escrita en menos de 900 kB de C, dos cosas que sostienen el mismo ideal, que el stack completo quepa dentro de lo que un desarrollador es capaz de entender. Para demostrar lo liviano que es, Huet ejecutó un juego escrito en Minimacy desde un disquete, en un notebook UEFI moderno.

La idea es que la máquina virtual pueda correr sobre hardware muy distinto. Eso le da al código Minimacy un acceso casi directo al fierro, sin perder del todo la portabilidad entre sistemas.

La Minimacy Machine busca ser una plataforma centrada en la transparencia, que le permita al desarrollador saber qué está pasando en cada nivel. Está basada en la Raspberry Pi RP2350.
La Minimacy Machine busca ser una plataforma centrada en la transparencia, que le permita al desarrollador saber qué está pasando en cada nivel. Está basada en la Raspberry Pi RP2350.

La placa que acompaña al lenguaje

Huet también mostró la Minimacy Machine. La mueve una Raspberry Pi RP2350 corriendo a 150 MHz y trae varios periféricos útiles, entre ellos conectividad Ethernet, una pantalla OLED, un lector de tarjetas SD y un reloj de tiempo real. Con todo eso arriba, queda como una plataforma capaz de correr código Minimacy y de permitir el desarrollo de equipos que no dependan de un montón de bibliotecas externas ni de un sistema operativo pesado, pensado para tareas de propósito mucho más general. Existe como un stack transparente de software y hardware sobre el cual construir.

La charla de Huet no se agota en Minimacy ni en la programación bare metal. Va sobre encontrar la simplicidad donde tiene sentido buscarla. Trabajar en bare metal no sirve para todo, y la enorme mayoría de nosotros va a seguir usando sistemas operativos en todo tipo de aplicaciones donde son necesarios y útiles. Aun así, conviene recordar de vez en cuando que sacar capas de abstracción innecesarias suele ser razonable, porque esas capas nos distraen de la tarea simple que estábamos tratando de resolver.

Lo que se puede replicar desde Chile

El RP2350 que mueve la Minimacy Machine es el mismo microcontrolador que Raspberry Pi monta en la Pico 2, la placa que sucedió a la Pico original. Quien quiera probar el lenguaje no necesita conseguir la placa exacta de la charla, porque el chip está disponible en formato de módulo de bajo costo y la máquina virtual pesa menos de 900 kB.