Fotomontaje de Sam Altman frente al logo de OpenAI.
Fotomontaje de Sam Altman frente al logo de OpenAI.

La relación entre OpenAI y Microsoft, que comenzó como alianza estratégica, acaba de perder otro compromiso. La cláusula que vinculaba el acuerdo al hipotético logro de la "inteligencia artificial general" ha sido eliminada de forma oficial.

El lunes, Microsoft anunció varios cambios en su contrato de larga data con OpenAI. Microsoft seguirá siendo el "socio cloud principal" de OpenAI, y los productos de esta empresa saldrán primero en Azure, "salvo que Microsoft no pueda o elija no respaldar las capacidades necesarias". Pero OpenAI "ahora puede ofrecer todos sus productos a clientes en cualquier proveedor cloud", lo que le abre la puerta a acuerdos con Amazon o Google mientras se prepara para su eventual salida a bolsa. Microsoft seguirá recibiendo una parte de los ingresos de esos acuerdos externos.

Quizás más significativo: las dos empresas eliminaron la "cláusula AGI" del contrato, que establecía condiciones específicas si cualquiera de ellas alcanzara la "inteligencia artificial general". (Un término vagamente definido en la industria que, en general, describe sistemas capaces de igualar o superar la inteligencia humana en una amplia variedad de tareas.)

El fin de la cláusula AGI

El cambio afecta a un acuerdo de reparto de ingresos que debía mantenerse hasta que se declarara la AGI. Ahora, los pagos de OpenAI a Microsoft continuarán solo hasta 2030, "en el mismo porcentaje" pero con un "límite total" en lugar de ser perpetuos. Además, continuarán y concluirán "independientemente del avance tecnológico de OpenAI", lo que bajo cualquier lógica razonable incluye la AGI.

Esta es la segunda renegociación de la cláusula. Cuando OpenAI completó su controvertida reestructuración con fines de lucro en octubre, necesitó la aprobación de Microsoft y ambas empresas firmaron un nuevo acuerdo. Antes de esos cambios, Microsoft habría perdido sus derechos sobre la tecnología de OpenAI una vez que esta alcanzara la AGI. Pero los derechos de propiedad intelectual se extendieron hasta 2032, incluyendo modelos posteriores a una hipotética declaración de AGI.

Ahora ya no existe ningún panel independiente, ni lenguaje condicional para el caso de que se declare la AGI, y OpenAI podría nunca tener que anunciar si alcanza ese hito. La licencia que Microsoft tiene sobre los modelos y productos de OpenAI hasta 2032 es ahora no exclusiva: cualquier competidor puede sumarse.

Hacia la rentabilidad

Microsoft poseía antes aproximadamente el 27% de la corporación de beneficio público. Los nuevos términos indican que "Microsoft sigue participando directamente en el crecimiento de OpenAI como accionista importante", pero no precisan el porcentaje.

La presión sobre OpenAI para acercarse a la rentabilidad es creciente, y la empresa ha quemado cuantiosas inversiones en la carrera por más capacidad de cómputo. OpenAI ha declarado que apuesta de lleno por el mercado empresarial y el coding, recortando lo que considera "desvíos" como Sora y funciones planeadas de ChatGPT. El nuevo acuerdo con Microsoft es un paso más en esa dirección.