Un bug reportado en Slack que termina convertido en una compilación nueva que funciona, o una factura olvidada que alguien prepara y envía, a veces antes de que nadie lo pida. Ese es el tipo de trabajo que OpenAI le asigna a Dots, los agentes permanentes que presentó en su conferencia de desarrolladores DevDay 2026, según The Decoder. Junto con ellos, la empresa lanzó GPT-6.1 Sol, un modelo más barato, mientras mantiene en pausa a GPT-6.1 Astra, el modelo tope de gama, por problemas de seguridad.
Según OpenAI, los Dots son agentes siempre activos que se hacen cargo de tareas en curso, vigilan proyectos y avisan cuando algo necesita la atención del usuario. Cada Dot tiene su propio computador en la nube con navegador, así que puede trabajar las 24 horas. Ahí investiga, analiza datos, redacta documentos o construye software a través de Codex. Los Dots corren sobre GPT-6 Astra.
En lo técnico se parecen a Muse, el agente de Meta que salió tres semanas antes. Según Meta, Muse también corre en su propio computador protegido con navegador, sigue trabajando en segundo plano y pide aprobación antes de las acciones delicadas.
¿Qué puede hacer un Dot?
Con plugins, un Dot se conecta a más de 4.000 aplicaciones y puede avanzar varios proyectos a la vez. OpenAI dice que el agente aprende de la retroalimentación cómo trabaja su usuario y qué considera un buen resultado. Se le habla por chat o por llamada de voz en ChatGPT, y también en Slack y Microsoft Teams. Según la empresa, el Dot conserva el contexto entre todos esos canales.
La idea es que trabajar con un Dot se sienta como escribirle a un compañero de trabajo. Cada uno tiene nombre y un avatar de caricatura. En las demostraciones de OpenAI, la aplicación de escritorio muestra el chat a la izquierda. Una segunda ventana a la derecha muestra en qué está trabajando el agente, sea una presentación de Google Slides o su computador en la nube con navegador, terminal y almacenamiento de archivos. Si el Dot tiene el control, el usuario puede apretar "Take over" para intervenir.
Esa es la diferencia principal con Computer Use en ChatGPT Work, donde el usuario inicia cada tarea por separado y el agente opera la pantalla del propio usuario. Un Dot trabaja por defecto en su propio computador y le pasa tareas a Codex cuando lo necesita. Solo entra al portátil del usuario con permiso.
En un caso interno, según OpenAI, un Dot siguió un bug reportado en Slack hasta dejar lista una compilación nueva que funcionaba. A un probador de la versión temprana, el agente le detectó una factura olvidada, la preparó y la envió cuando el probador la aprobó. Al lanzamiento cada usuario recibe un Dot. El plan de largo plazo de OpenAI son equipos completos de Dots trabajando juntos.
Las demostraciones también incluyen trámites cotidianos, como pedir comida por mensaje de texto. La empresa dice que esa función llega pronto.
Iniciativa propia, pero solo con permisos de lectura
Cuando nadie está trabajando activamente con él, un Dot busca en segundo plano formas de ayudar. OpenAI lo llama "investigación proactiva". En ese modo el agente solo usa herramientas de lectura, que no pueden enviar mensajes, cambiar contenido ni controlar un navegador o un computador.
Para las tareas activas, un conjunto de reglas base define cuándo un Dot actúa solo y cuándo consulta primero. Con Custom Rules, el usuario permite acciones individuales, les exige aprobación o las prohíbe del todo. OpenAI dice que un control automático revisa contra esas reglas cada acción que toque cuentas o comparta información antes de ejecutarla. Las tareas delicadas, como cambiar una contraseña, quedan siempre en manos de la persona.
Un Dot también puede usar contraseñas guardadas sin que el modelo llegue a verlas. Hay resguardos para bloquear instrucciones maliciosas, y un sistema de monitoreo puede pausar o detener el trabajo si aparece un problema de seguridad. Una Activity View muestra en qué está trabajando el Dot, incluidas las tareas que corren en segundo plano. OpenAI admite que los Dots se pueden equivocar y recomienda revisar cualquier resultado que tenga consecuencias reales.
¿Qué pasa con los datos de entrenamiento?
OpenAI dice que por defecto no entrena con el contenido de los espacios de trabajo Business, Enterprise y Edu. En los planes personales, cada usuario decide si las conversaciones y el trabajo de su Dot se pueden usar para entrenar. La empresa también afirma que no entrena directamente con la investigación en segundo plano ni con las notas que el Dot guarda para sí mismo.
¿Quién puede usarlos y cuánto cuestan?
Europa tiene un lanzamiento restringido. Por ahora, los suscriptores Pro solo pueden usar Dots fuera del Espacio Económico Europeo, Suiza y el Reino Unido. Los clientes Business Premium los reciben en todas las regiones con soporte, y los de Enterprise, Edu y Healthcare pueden probar una beta cuando sus administradores la activen. El Dot se configura primero en la aplicación de escritorio o en el navegador, y después queda disponible también en el celular.
El primer Dot viene incluido en la suscripción, y chatear con él no descuenta de los límites de uso. Las tareas que inicia en Codex o en ChatGPT Work sí cuentan como siempre. Durante el primer mes los límites son más amplios. Más Dots, más velocidad o más volumen de trabajo tendrán un costo adicional más adelante.
Para las empresas, OpenAI va más lejos con Dots especializados que asumen roles fijos dentro de una organización. Estos tienen identidad y credenciales propias y, si la empresa quiere, computadores entregados por su área de TI. Según OpenAI, ya los probó internamente en compras, procesamiento de facturas, email marketing, atención al cliente y gestión de contratos. El despliegue parte con proyectos piloto en empresas puntuales. OpenAI también trabaja con Microsoft para llevar los Dots especializados a Agent 365, la plataforma de gestión de Microsoft.




