Thinking Machines Lab, la empresa de inteligencia artificial fundada por exiliados de OpenAI, publicó su primer modelo, llamado Inkling. El nuevo modelo es open-weight, lo que significa que investigadores y startups podrán descargarlo y modificarlo.
En un blog post, la compañía afirma que Inkling fue entrenado desde cero para procesar entradas de audio y video además de texto. Según explica, aunque Inkling no es el mejor modelo en los benchmarks populares, rinde bien en muchas tareas y es capaz de razonamiento avanzado y programación. Como muchos modelos open-weight, es relativamente grande, con 975.000 millones de parámetros, y necesita correr en un cluster de chips especializados.
En una señal de cómo la IA se usa cada vez más para construir IA, el laboratorio también usó Inkling para afinarse y mejorarse a sí mismo.
¿Por qué importa un modelo abierto?
El lanzamiento podría ayudar a Thinking Machines a establecerse como un actor legítimo en la frenética y costosa carrera de la IA. Los modelos open-source se han vuelto populares porque son más baratos de operar que los cerrados, a los que normalmente solo se accede mediante un pago. Además, se pueden modificar con mayor facilidad para distintas tareas. Los mejores modelos open-weight actuales provienen de China, pero Thinking Machines sostiene que Inkling ofrece un nivel de rendimiento similar.
El lanzamiento encaja con una visión de la IA que la compañía planteó en una publicación reciente: la tecnología no debería estar controlada por unas pocas empresas y debería descentralizarse para que más personas construyan sus propios modelos con sus propios datos.
El detalle curioso del entrenamiento
Según una fuente familiarizada con el proceso, a la que se concedió anonimato para hablar con libertad, los investigadores descubrieron un fenómeno extraño al entrenar Inkling. Como otros modelos, suele entregar una explicación en lenguaje natural de su razonamiento complejo. Inkling decidió prescindir de ella en nombre de la eficiencia.
"Determinó que la gramática era una sobrecarga, lo cual es interesante", dijo la fuente.
La compañía restableció el razonamiento en lenguaje natural para que las decisiones del modelo fueran más explicables.
Quiénes están detrás de Thinking Machines
Thinking Machines fue fundada en febrero de 2025 por varios ejecutivos e investigadores de renombre de OpenAI, incluida Mira Murati, quien fue CTO (y brevemente CEO) de OpenAI; John Schulman, cofundador de OpenAI que jugó un rol clave en el desarrollo de ChatGPT; y Lilian Weng, exvicepresidenta de OpenAI que lideró el trabajo en seguridad y robótica.
La startup recibió la mayor ronda semilla de la historia, que la valoró en 12.000 millones de dólares desde el arranque. Antes, la compañía había liberado Tinker, una herramienta para afinar modelos, mostró una tecnología de interacciones de voz naturales y publicó investigación de machine learning.
OpenAI pudo haber encendido el boom de la IA con ChatGPT, pero compañías lideradas por desertores, como Thinking Machines y Anthropic, se han abierto paso en el sector. Anthropic presentó recientemente su solicitud para salir a bolsa, operación que podría valorarla en más de un billón de dólares. Su modelo Claude ha probado ser popular entre muchas empresas, sobre todo por sus capacidades de programación.




