Charlie Kemp, cofundador y director de tecnología de Hello Robot, es el protagonista de la nueva entrega de la serie A Day in the Life of a Roboticist, publicada el 28 de septiembre en el sitio Robots Guide de IEEE Spectrum. Hello Robot desarrolla manipuladores móviles para ayudar a las personas en sus casas y lugares de trabajo. El interés de Kemp por la robótica empezó con los grandes desafíos de la inteligencia artificial, y su trabajo lo llevó de los robots humanoides del MIT a los robots de asistencia para adultos mayores y personas con discapacidad.

"Trabajar en Hello Robot es una experiencia gratificante", dice. "Me encanta la comunidad que usa los robots Stretch como plataformas de investigación y desarrollo. Están descubriendo nuevas formas en que los robots amigables con las personas pueden beneficiar a la sociedad."

¿En qué trabaja?

Kemp se concentra en que los robots móviles con brazos sean útiles para las personas en casas y lugares de trabajo. Muchas de las aplicaciones más prometedoras implican una interacción física cercana entre personas y robots, como robots que asisten físicamente a adultos mayores y a personas con discapacidad.

Además de la comunidad de investigación que usa Stretch, destaca el trabajo colaborativo de Hello Robot para crear robots de asistencia para adultos mayores y personas con movilidad muy reducida. Encontrar asistencia humana se está volviendo más difícil, en parte por el envejecimiento de las sociedades. Según Kemp, los robots pueden mejorar la calidad de vida y dar a las personas más independencia.

Un día de trabajo con robots

"Algunos de los mejores días se enfocan en las personas que usan el robot más que en el robot mismo", cuenta. Menciona a Keith, a Henry y Jane Evans y a cientos de personas que han trabajado con robots de Hello Robot y de su laboratorio académico, y dice que le cambiaron la forma de ver la robótica y la vida en general.

Las preguntas que se hace son concretas. ¿Qué es realmente importante en la vida de las personas? A veces rascarse una picazón o recoger un objeto que se cayó es lo importante. ¿Cuáles son los desafíos reales para crear un robot útil y fácil de usar? A veces la autonomía no es la respuesta, porque la persona quiere más control.

"Las respuestas a estas preguntas no se encuentran sentado solo en una sala programando un robot. Hay que salir al mundo con la mente abierta. Ahí es donde descubres qué funciona, qué no y qué no anticipaste", dice. Según Kemp, las interacciones en el mundo real casi siempre revelan nuevas oportunidades de mejora, y esas lecciones moldean la forma de pensar y los robots que se construyen.

¿Cómo llegó a la robótica?

La robótica lo atrajo primero como una forma de abordar los grandes desafíos de la inteligencia artificial. Se interesó por la IA como estudiante de pregrado en el MIT, justo cuando el profesor Rod Brooks iniciaba el proyecto Cog, un esfuerzo de investigación muy ambicioso que usaba robots humanoides para estudiar la inteligencia corporizada. "¡Quedé enganchado!", recuerda.

Con el tiempo entró al laboratorio de Rod Brooks y trabajó en el robot humanoide Domo junto a su futuro cofundador, el Dr. Aaron Edsinger. Ambos ganaron el premio al mejor artículo en la IEEE-RAS International Conference on Humanoid Robotics de 2006, con un sistema que permitía a Domo ayudar a una persona a poner objetos en un estante. Ese trabajo despertó su interés por la robótica de asistencia y le ayudó a conseguir un cargo académico en Georgia Tech. Hoy Kemp y Edsinger dirigen Hello Robot, que fundaron juntos para crear robots que no son humanoides. "Nunca habría predicho esta cadena de eventos", dice.

Lo que más le gusta del oficio

Para Kemp, una de las partes más gratificantes de la robótica es ver el software cobrar vida en el mundo físico. Escribir código que lleva a un robot a hacer algo nuevo le da una satisfacción particular. Como el campo todavía es joven, se alcanzan a ver destellos del futuro y, sobre todo, se tiene la oportunidad de influir en él.

"Solía imaginar que había un camino inevitable para el progreso tecnológico, pero me di cuenta de que hay muchos futuros posibles. Vale la pena trabajar por el futuro que quieres. Si tú no creas el futuro, alguien lo va a crear por ti."

¿Qué le aconseja a quien quiere trabajar en robótica?

Kemp subraya dos cosas. La primera es que es fácil ver videos de robots en internet y sentir que la robótica ya está resuelta. "La verdad es que hay una diferencia enorme entre un video de demostración y un robot que es productivo en el mundo real. El mundo es más creativo que nosotros. Es extraordinariamente bueno para romper sistemas robóticos de maneras que sorprenden a los especialistas en robótica." Todavía queda muchísimo por construir, aprender y descubrir, así que para quien empieza "no es un momento para sentirse atrasado. Es un gran momento para empezar".

La segunda es que no hace falta dedicarse a la tecnología robótica para trabajar en robótica. Las aplicaciones de mayor impacto de los robots futuros probablemente dependerán de que los tecnólogos trabajen junto a personas expertas en áreas de aplicación específicas. Como ejemplo cita a la Dra. Vy Nguyễn, líder de investigación clínica en Hello Robot, que llegó a la robótica mientras hacía su doctorado en terapia ocupacional. Según Kemp, su formación en ese campo le ha permitido hacer aportes importantes al trabajo de Hello Robot en robots de asistencia.

Robots for Humanity, su proyecto favorito

Kemp dice que ha tenido la suerte de trabajar en proyectos variados con equipos de personas admirables, y que le cuesta elegir uno, pero Robots for Humanity sobresale.

En 2010, Henry Evans vio en CNN una demostración de la investigación de su laboratorio académico. De ahí nació una colaboración que sigue hasta hoy dentro de Robots for Humanity, la iniciativa de Henry. Henry tiene cuadriplejía severa, y él y Jane Evans son, en palabras de Kemp, pioneros inspiradores de la robótica de asistencia. Junto a ellos y a otras personas, su antiguo laboratorio en Georgia Tech, el Healthcare Robotics Lab, avanzó hacia manipuladores móviles que pueden beneficiar de verdad la vida diaria de personas con discapacidad.

Crear un robot doméstico para Henry y Jane fue la principal inspiración del prototipo que llevó a Kemp y Edsinger a fundar Hello Robot. La investigación de Robots for Humanity sigue influyendo en el trabajo de la empresa en un robot doméstico de asistencia. Henry y Jane han usado cada generación de Stretch, y eso influyó en los diseños siguientes, en especial en Stretch 4.

Lo que lo sorprendió

"¡La robótica está llena de sorpresas! Es entretenido y te baja los humos", dice. Su laboratorio académico se enfocaba en la asistencia física robótica para tareas como alimentarse, asearse y vestirse. En Hello Robot le sorprendió cómo esa asistencia física puede ayudar a las personas a conectarse emocionalmente.

Henry Evans usó Stretch para regalarle una rosa a Jane. Tomar la rosa y entregársela implicó movimientos robóticos relativamente simples, pero el resultado fue un gesto de mucha carga emocional.