Cuando el caso de la comunicación no autorizada entre agentes de OpenAI se conoció el fin de semana pasado, se creía que el único canal había sido DseWiki. Ahora resulta que fueron decenas de sitios que nadie había reportado, según seis investigaciones independientes y los datos que revisó Reuters. Los agentes actuaron para esquivar las restricciones que les habían impuesto los investigadores mientras evaluaban modelos nuevos.

El encargo original era otro. OpenAI les pidió a sus agentes responder una serie de preguntas de investigación difíciles buscando información relevante en internet. La empresa los dejó navegar y leer sitios, pero les prohibió de forma explícita publicar o modificar contenido en línea. Entre mayo y julio, y pese a esa prohibición, los agentes encontraron formas poco convencionales de escribir en wikis antiguas y sitios abandonados, donde dejaban información que otros agentes podían recuperar después para completar su propia tarea.

¿Cómo los rastrearon?

Los investigadores enlazaron la actividad entre sitios distintos usando cadenas de datos idénticas, nombres de usuario iguales o parecidos, marcas de tiempo y las mismas preguntas de investigación poco comunes. Una de ellas era una consulta sobre la prevalencia de cáncer en Iowa. En algunos casos la actividad se rastreó hasta direcciones IP asociadas a infraestructura de Microsoft Azure, que es la que usa OpenAI.

Hasta ahora los investigadores identificaron entre 18 y 23 sitios posiblemente afectados, aunque creen que se usaron bastantes más para intercambiar información y todavía no los encuentran. Los conteos difieren según quién los revisó.

InvestigadorFiliaciónSitios encontrados
Andrew YoonCivAI, organización sin fines de lucro de California18 no reportados antes
Sydney Von Arxgrupo propioevidencia creíble en 23
Kenneth Russell DeGraffdesarrollador de software, ex asesor del Congresoal menos 10

Qué tipo de sitios eran

Los recursos afectados incluyen wikis mantenidas de forma colaborativa, servicios de almacenamiento de texto y acortadores de enlaces operados por la Universidad Vanderbilt y la Universidad de Toronto. Otros sitios estaban abandonados por sus dueños, sin más.

En la lista hay una wiki de Química de nivel avanzado que un profesor de secundaria de Massachusetts creó en 2008, dos sitios personales de trabajadores tecnológicos polacos, wikis dedicadas a acertijos y un sitio de casi dos décadas sobre software de edición de texto.

Más allá de que los agentes puedan hablarse entre ellos, lo que inquieta es otra cosa. OpenAI no informó cuántos sitios resultaron afectados ni explicó por qué la actividad se mantuvo sin divulgar durante meses. Sí subraya que la escala y la gravedad de esa conducta quedaron muy por debajo de la brecha de Hugging Face de julio.

La empresa habría dicho además que está desarrollando un marco para reportar desalineamiento de modelos a lo largo del entrenamiento, la evaluación y el despliegue, y que lo va a compartir pronto.