Make Magazine publicó el 23 de octubre de 2026 su prueba del AlgoLaser DIY Kit MK3, un grabador láser de diodo de marco abierto. El fabricante es AlgoLaser y el precio del equipo probado fue de 569 dólares. La ficha está en la página del DIY KIT MK3 Diode Laser Engraver.
"Empezar" es un buen consejo para cualquier maker, sea cual sea su nivel. Cuando las herramientas son accesibles y fáciles de manejar, empezar es simplemente más fácil. La oferta de máquinas de escritorio bajó la barrera de entrada para los makers caseros, pero no todas cumplen lo que prometen. La revista se preguntó si el MK3 está a la altura.
Un grabador láser convierte una tabla plana de madera en algo que parece salido de un pequeño taller de producción. Sirve para regalos personalizados, letreros, piezas artísticas detalladas y montones de partes idénticas, con poco más esfuerzo que cargar un archivo y apretar un botón.
El MK3 apunta a simplificar ese primer paso. Es un grabador de diodo de marco abierto con un área de trabajo de 400 x 400 mm, disponible con módulos láser de 8, 15 o 20 W. Combina el conocido diseño de pórtico con una pantalla táctil integrada y el software AlgoOS, así que se pueden correr trabajos sin tener un computador conectado a la máquina.
El área alcanza para letreros, tablas de picar, tandas de posavasos y otros proyectos medianos. AlgoLaser anuncia velocidades de hasta 15.000 mm/min, aunque la velocidad real depende del material, de la potencia y de si se graba o se corta.
¿Es fácil de armar para un principiante?
AlgoLaser dice que la máquina llega armada en cerca de un 95%, con un proceso de instalación de cinco pasos, y la prueba de Make lo confirma. El equipo llegó a tiempo, en una caja ni muy grande ni muy pesada, que no sufrió daños en el transporte. Se armó sin problemas con instrucciones claras, que solo por momentos se acercaron al nivel de confusión de un mueble de IKEA.
Make no lo llamaría un grabador de escritorio. Funciona mejor sobre una mesa o un banco de trabajo, montado de forma permanente para que quede estable. El sistema de placas protectoras de corte está hecho de placas de aluminio anodizado superpuestas, con agujeros para tornillos en ambos extremos, así que fijarlo bien es parte importante de la instalación.
Según la superficie donde se monte, puede ser necesario ajustar los rodillos excéntricos para que la máquina corra suave. La alineación mecánica de un láser afecta la calidad del resultado, y un poco de juego puede convertir círculos en óvalos o dejar un grabado desparejo. Eso pasó varias veces en las pruebas de la revista. El MK3 reduce el armado inicial, pero no elimina la necesidad de revisar la mecánica. Es menos un kit para construir y más una herramienta casi armada que agradece una instalación cuidadosa.
Al ser un láser de diodo, el MK3 sirve para grabar madera, cuero, pizarra y algunos materiales recubiertos o anodizados. También puede cortar maderas delgadas y otras láminas compatibles, con resultados que dependen mucho del módulo y de la configuración. Make lo probó sobre todo con madera delgada.
Las tres potencias dan cierta flexibilidad:
- 8 W, el modelo de entrada, para grabados livianos y cortes ocasionales.
- 15 W, el que probó la revista, con más margen para cortar.
- 20 W, la mejor opción para quien piense cortar material con frecuencia.
Más potencia no garantiza mejores resultados. El enfoque, el material, la velocidad y la asistencia de aire influyen igual.
Buenos resultados, con estabilidad y ventilación
La mayor desventaja práctica del MK3 es su marco abierto. No tiene un espacio de trabajo cerrado que contenga la luz láser dispersa, el humo o los olores. Antes de correr un trabajo hay que pensar en protección ocular, ventilación y seguridad contra incendios. Un gabinete y un sistema de extracción adecuado valen la pena, sobre todo si la máquina va a estar en un taller compartido o en un espacio interior.
Agregar una bomba de aire mejora de forma visible la calidad del corte y deja resultados más limpios. El humo, en cambio, es un tema serio. Cortar y grabar genera tanto humo que Make no recomienda usar el MK3 en interiores sin ventilación dedicada. En la segunda prueba sumaron un ventilador auxiliar para alejar el humo del área de trabajo.
Una instalación más simple tampoco significa cero mantenimiento. La tensión de los rodillos, el enfoque, la posición del material y los parámetros de corte siguen importando. La pantalla táctil y los ajustes predefinidos acortan la curva de aprendizaje, pero no logran que todos los materiales se comporten igual. Hay que correr patrones de prueba y ajustar parámetros al cambiar de material o de espesor. Grabar un diseño suave sobre madera y cortar una forma completa en terciado son trabajos distintos.
Software y conectividad
La pantalla táctil es lo mejor del MK3. Correr trabajos simples sin computador saca fricción de un proceso que de otro modo puede involucrar varias aplicaciones y bastante configuración. La interfaz es rápida, simple y fácil de recorrer, pero sus pocas opciones dejan poco espacio para personalizar.
La conexión wifi y las aplicaciones móviles son menos consistentes, y la máquina trabaja solo en wifi de 2,4 GHz. La conexión inalámbrica sirve para actualizar el firmware y puede ser cómoda para controlar y monitorear trabajos a distancia, pero la conexión al computador es más confiable. Basta un cable USB y software gratuito. El soporte para aplicaciones de código abierto hace al MK3 especialmente atractivo para quienes quieren experimentar sin pagar por software caro.
Lo bueno y lo malo
Make lo considera un buen aporte a la categoría de grabadores láser económicos. Su armado fácil, la conexión directa al computador y su utilidad con materiales livianos son sus puntos a favor. El manejo del humo, los controles limitados en la máquina y la dificultad para afinar ciertos materiales son sus principales defectos.
A favor:
- Llega casi armado, con una instalación relativamente directa.
- Área de trabajo amplia, de 400 x 400 mm.
- Pantalla táctil integrada y operación sin computador para los proyectos de todos los días.
- Configuraciones de 8, 15 y 20 W para distintos presupuestos y cargas de trabajo.
- Compatible con LightBurn y LaserGRBL para un control más avanzado.
- Ajustes de materiales y diseños guardados que ayudan a empezar.
En contra:
- El marco abierto exige más atención a la protección ocular y a la ventilación.
- Puede necesitar ajustes mecánicos durante la instalación.
- La asistencia de aire y otros accesorios dependen del paquete que se elija.
- Las herramientas de dibujo y diseño de la máquina son más limitadas que el software de escritorio.
- Las limitaciones del láser de diodo descartan algunos materiales y trabajos de corte.
El área grande, la pantalla táctil y el armado reducido lo vuelven accesible para principiantes. El autor de la prueba no evaluó el soporte para LightBurn y LaserGRBL, que da espacio para crecer a los makers con más experiencia.
No es del todo enchufar y usar, y el marco abierto obliga a montar un sistema razonable de seguridad y ventilación. Para aficionados, makers y pequeños emprendimientos artesanales que buscan una plataforma de grabado sin una curva de aprendizaje empinada, Make lo califica como una opción prometedora, con tres condiciones. Presupuestar el equipo de apoyo, elegir la potencia que calce con los proyectos y recordar que un buen resultado empieza con una instalación cuidadosa.







