En los antiguos días previos a internet, cuando un proyecto de reloj no era un ESP32 sincronizándose por NTP sobre WiFi, todavía era posible armar un reloj que se actualizara de forma inalámbrica. Bastaba con un receptor de onda corta sintonizado a una señal horaria, como la del Consejo Nacional de Investigación de Canadá (NRC), conocida como CHU y disponible en 3330, 7850 y 14670 kHz.

Al menos, podía encontrarse en esas frecuencias hasta el 22 de junio de 2026, fecha en que la estación finalmente saldrá del aire.

¿Por qué importaba CHU?

Dependiendo de la ubicación geográfica, sintonizar CHU solía ser más fácil que captar la estadounidense WWVB o las europeas DCF77 (Alemania) y MSF (Reino Unido). Todas estas señales hacen esencialmente el mismo trabajo: transmitir la hora.

Eso se puede hacer de varias maneras, y CHU usó más de una desde su establecimiento en 1923. Al principio, la hora se enviaba en código Morse. Más tarde se agregó un reloj parlante en francés e inglés canadiense para escucha humana directa. Para la sincronización de relojes de radio se usa una serie de pulsos en formato DUT1, con pulsos de 0,3 segundos, que era lo que los relojes más antiguos escuchaban. Hoy se emite también un código FSK digital para equipos modernos.

¿Por qué se apaga ahora?

No corresponde juzgar al gobierno canadiense por intentar ahorrar donde puede. No hace tanto, la propia WWVB estuvo en peligro de cerrar por razones similares. Pero igual va a hacer falta esa serie de "beeps".

El comentario más recurrente en la comunidad apunta a un cálculo difícil de discutir: el costo y mantenimiento de operar una estación HF de alta potencia es probablemente la razón de fondo. Los usuarios marítimos están en satélite, GPS entrega hora precisa a cualquier dispositivo móvil en el mundo, y existe NTP para todo lo demás. WWVB sigue al aire, así que aún queda una referencia de frecuencia. HF está muriendo, salvo para necesidades muy especializadas, y encontrar gente calificada para operar y mantener los equipos de CHU se ha vuelto un desafío.

Si alguien sintoniza antes del apagón, CHU todavía entrega tarjetas QSL. Vale la pena pedir una antes de que desaparezca para siempre.

¿Qué hacer si tu reloj depende de CHU?

Si hay un reloj en casa o el taller que depende de esta señal, no hay que preocuparse. Es posible armar uno propio, por ejemplo con una fuente de tiempo GPS que sirva como reemplazo en el sótano del taller.

¿Qué se pierde con CHU?

Más allá del aspecto técnico, varios comentaristas de la comunidad apuntan a un patrón. Canadá cerró las estaciones meteorológicas en marzo de 2026, y ahora esto. El ahorro por cerrar estas estaciones es minúsculo, y el impacto puede ser sutil para algunos usuarios, pero no es insignificante. Confiar en internet y GPS como únicos métodos de referencia horaria no es necesariamente un cambio positivo.

Para quienes vivían en el noreste de Estados Unidos, WWV podía ser difícil de recibir. CHU siempre estaba ahí, fuerte y clara. Algunos incluso aprendieron algo de francés con su anuncio de la hora ("Heure normale de l'Est..."). Adiós a CHU, y gracias por todos los ticks.