Tom's Hardware publicó su reseña de la Creality K3, la primera impresora 3D de la marca con cambio de herramienta. Su veredicto es que la K3 entra con solidez a un mercado de cambiadores de herramienta que crece rápido, pero llega sin la tapa y sin el kit de TPU, así que todavía no se sabe todo lo que puede hacer. Los portabobinas, demasiado grandes, limitan las marcas de filamento que se pueden usar. Aun así, la revista la considera una buena impresora para los seguidores de Creality que solo necesitan PLA o PETG.
Lo que juega a favor, según la reseña:
- Cambio de herramienta
- Muy poco desperdicio de filamento
Lo que juega en contra:
- Solo cuatro colores
- La tapa superior y el kit para imprimir TPU no están disponibles en el lanzamiento
- Los portabobinas son demasiado grandes para muchas bobinas de otras marcas
Cuatro boquillas en vez de purgar
Creality se sumó por fin a la moda del cambio de herramienta con un sistema rápido de cuatro boquillas llamado KliTek, montado en la K3. Los cambiadores de herramienta tienen la ventaja de no sacrificar velocidad por color y de eliminar el filamento botado en forma de "caca de impresora". La K3 igual está programada para levantar una torre de purga en las impresiones multicolor, pero esa torre es una fracción pequeña del filamento que se pierde con cualquier sistema de tipo AMS.
El sistema KliTek permite imprimir con boquillas de distinto diámetro en una misma pieza. El autor de la reseña lo encontró menos práctico de lo que suena. Los usuarios también podrán mezclar colores en Creality Print, un truco tomado de Full Spectrum, el desarrollo de código abierto de Snapmaker. El método crea la ilusión óptica de colores nuevos apilando capas muy delgadas de filamento.
El cambio de herramienta funciona muy bien y no soltó ni ubicó mal una herramienta durante toda la prueba. Creality metió 37 sensores en la impresora, 12 de ellos dedicados solo al intercambio de boquillas. Tom's Hardware no obtuvo ni una impresión mala durante la reseña, incluso a velocidades altas.
La K3 se parece sospechosamente a la Snapmaker U1 y se aleja de la estética negra y gris de las impresoras K1 y K2. Tiene portabobinas montados a los costados, bien ubicados, pero un poco grandes para muchas marcas de filamento de terceros. La revista no sabe si Creality quiere empujar al usuario hacia un jardín cerrado de plásticos de la marca o si simplemente no probó todas las opciones.
La K3 necesita una tapa para imprimir filamentos de alta temperatura, y ese "sombrero" no estaba listo al momento de la reseña. Creality dice que la tapa vendrá junto a un kit de TPU para imprimir materiales muy blandos.
La K3 está en preventa a 849 dólares. La competencia en cambiadores de herramienta accesibles es dura y, según Tom's Hardware, Creality no trajo nada nuevo, por lo que la K3 queda fuera de su lista de las mejores impresoras 3D. Para quien ya usa el ecosistema de Creality, es una incorporación bienvenida.
¿Qué trae la caja?
La K3 trae todo lo necesario para armarla y mantenerla. El juego de herramientas incluye llaves hexagonales, alicate cortante, grasa y un buen limpiador de boquillas. Vienen también una guía rápida de instalación impresa y una bobina de 200 g de filamento blanco de Creality.
Diseño de la Creality K3
La K3 tiene cuatro herramientas, cada una con su calefactor cerámico, una boquilla con inserto de acero endurecido y su propia ruta de filamento. El sistema KliTek admite boquillas de distintos tamaños y materiales distintos en una misma impresión. Igual que en el INDX de Prusa y Bondtech, el extrusor y el ventilador de enfriamiento van montados en un único cabezal.
El resto de la K3 comparte diseño con la K2. Tiene un marco de metal firme revestido de plástico blanco y una puerta de vidrio con bisagras amortiguadas. El sistema de movimiento es Core XY, con un riel lineal en el eje X y varillas lineales en el eje Y. La cama corre sobre cuatro varillas lineales movidas por dos tornillos de avance, unidos con correa a un solo motor paso a paso en la base.
El enfriamiento de piezas lo hacen un ventilador tipo blower en el cabezal y otro blower grande montado en el costado izquierdo de la carcasa. La K3 de fábrica viene con la parte superior abierta, así que el enfriamiento de la cámara no es problema. La contra es que la impresora resulta bastante ruidosa.
La K3 tiene una cámara de 720p arriba a la derecha que funciona muy bien para vigilar la impresión desde la pestaña de dispositivos del laminador y desde la aplicación Creality Cloud. Hay además una cámara con IA que detecta la placa de impresión, objetos extraños y el temido espagueti. No hubo falsos positivos durante la prueba.
La decisión de diseño más molesta de Creality son los portabobinas sobredimensionados. Son tan grandes que se enganchan en el borde al cargar la mayoría de las bobinas de cartón, y no funcionaron con las bobinas de Prusa, Cookiecad y Ambrosia que el autor tenía a mano. Las de Polymaker y Bambu sí calzaron. Según la reseña, no hay más razón para ese tamaño que limitar el uso de otras marcas de filamento, y eso no está bien.
La revista no alcanzó a probar el kit especial de TPU, que permitirá usar TPU muy blando, un material cada vez más de moda entre quienes imprimen zapatos. El kit reemplaza el manejador de material CFS Nano por un CFS Flex, suma cajas secas para el filamento y una boquilla especial de alto flujo. Vendrá junto a una tapa con ventilación y filtrado de aire.
Armado de la K3
La K3 llega con algo de armado pendiente. Después de sacar el material de embalaje hay que retirar los cuatro tornillos que fijan la cama para el transporte, y la impresora lo recuerda con un aviso al encenderla por primera vez.
Los portabobinas se enroscan en los paneles laterales y vienen numerados según la ranura de filamento. Dos soportes guía para tubo PTFE, también numerados, se fijan a la parte trasera con tornillos M4x6, igual que el soporte del CFS Nano. Un cable de comunicación va desde la parte trasera de la impresora hasta el CFS Nano.
Los cables de las herramientas se fijan en la parte superior con dos tornillos M4x12 cada uno, y los tubos PTFE van hasta el CFS Nano. El cable de comunicación del cabezal se sujeta con tornillos M3x5 en el cabezal y M4x8 en el lado derecho de la impresora. El armado termina al conectar los tubos guía PTFE desde los soportes laterales hasta el CFS Nano.
Nivelación
La K3 hace un trabajo excelente al calibrar y nivelar la cama durante su autodiagnóstico inicial. La nivelación se puede repetir al comienzo de cada impresión.
¿Cómo se carga el filamento?
Cargar filamento en la K3 es bastante simple. El filamento entra por un puerto del soporte lateral, que lo guía hasta el CFS Nano, y el CFS Nano hace el resto. El filamento espera en el tubo hasta que un trabajo de impresión lo pide, y ahí se carga en la herramienta.
Para descargar, se elige la herramienta en la pantalla. La impresora corta el filamento y lo retrae fuera de la herramienta, y el resto se saca a mano desde el CFS Nano.
Las cuatro ranuras leen las etiquetas RFID de las bobinas y cargan la información del filamento de marca Creality. Con otras marcas, la impresora pita para recordar que hay que ingresar a mano el tipo de filamento y su color.
Software y preparación de archivos
La versión más reciente de Creality Print, la 7.3, se descarga desde Creality.com. Está basada en Orca Slicer y en el motor Cura de Ultimaker. La configuración por defecto funcionó bien, y trae un modo nuevo de asistente con IA, todavía marcado como beta. Al momento de la reseña, lo único que le faltaba para la K3 era el botón que asigna los filamentos en el laminador. Ese botón sigue disponible para las impresoras anteriores de la serie K. El laminador sí incluye mezcla de filamentos para obtener más combinaciones de color.
Un enlace en la parte superior lleva a las herramientas de creación con IA de Creality y a Creality Cloud, el servicio de archivos compartidos en línea de la marca. Quien no quiera usar la nube puede exportar los archivos desde el laminador y pasarlos a la impresora con un pendrive, o enviarlos por la red doméstica a través de la interfaz FLUIDD. Para entrar a FLUIDD hay que averiguar la dirección IP de la impresora y escribirla en el navegador seguida de 4408, separados por dos puntos y sin espacios.
Imprimiendo con la K3
La K3 trae una bobina de 200 g de Hyper PLA blanco. Para más colores y materiales, Tom's Hardware remite a su guía de los mejores filamentos para impresión 3D.
Para la primera impresión, el autor quería hacer un juguete antiestrés con forma de calabaza y tomó una bobina naranja de Prusa. Se molestó bastante cuando no entró en los portabobinas, absurdamente grandes. Decidió ahí mismo modificarlos con el escáner Creality Pika. Llevó el escaneo a Tinkercad, redujo el diámetro del portabobinas e imprimió los nuevos en Inland básico blanco-cardboard-spool-white>), con capas de 0,2 mm y una velocidad promedio de 170 mm/s. La impresión tardó 8 horas y 34 minutos. El autor aclara que no suele modificar las impresoras que reseña, pero el naranja de Prusa es perfecto para calabazas.
Abajo, el portabobinas original (izquierda) y la versión modificada (derecha).
















