Muchos hemos vivido la experiencia común de comprar una cantidad importante de comida (hoy bastante más cara que hace un par de años), solo para verla echarse a perder antes de poder consumirla. El usuario [ptallthings93] inventó un dispositivo simple para atacar este problema.
El resultado es DecayDock, que vive sobre la puerta del refrigerador y trata de llevar la cuenta de qué hay adentro. Lo logra con un módulo ESP32-CAM, que combina el conocido microcontrolador con una cámara para tareas de detección de imágenes. Con la ayuda de un modelo Edge AI, el sistema es capaz de detectar alimentos comunes que se le muestran frente a la cámara, y esos ítems se agregan a un inventario interno. El sistema rastrea cada producto en el tiempo a partir de su vida útil esperada, y la frescura de los distintos alimentos se muestra en una pantalla LCD adosada con un semáforo verde/amarillo/rojo.
¿Cómo funciona la detección de alimentos?
El módulo ESP32-CAM cuesta cerca de USD 8 en distribuidores como AliExpress y bajo USD 15 en MercadoLibre Chile, lo que lo convierte en una plataforma típica para experimentos de visión artificial en hobbyistas. La cámara que trae integrada es una OV2640 de 2 megapíxeles, suficiente para reconocer formas y colores genéricos de alimentos a corta distancia.
El modelo Edge AI corre directamente en el microcontrolador, sin enviar imágenes a la nube. Esto resuelve dos problemas a la vez: privacidad (las fotos del interior de tu refrigerador nunca salen del dispositivo) y costo operativo (no hay cuenta de cloud que pagar mes a mes). El trade-off es que el modelo es relativamente pequeño y solo reconoce categorías generales (manzana, leche, queso, etc.), no marcas ni variedades específicas.
¿Qué hace exactamente con cada alimento detectado?
El flujo es directo: cuando un ítem aparece frente a la cámara, el sistema lo agrega al inventario interno y le asocia una vida útil esperada según una tabla precargada. Por ejemplo, leche refrigerada suele estimarse en 7 días, manzanas en 21, queso curado en 30 o más.
Desde ese momento, un contador interno descuenta los días y refleja el estado en el LCD con tres colores:
- Verde: producto fresco, dentro del rango óptimo de consumo
- Amarillo: producto cerca del vencimiento, conviene priorizarlo
- Rojo: producto fuera del rango estimado, revisar antes de consumir
El sistema solo está haciendo estimaciones (no es capaz de detectar realmente cuándo el queso desarrolló moho ni cuándo la leche se cortó). Aún así, si te cuesta recordar qué deberías priorizar para usar en tu refrigerador, puede ser una ayuda útil.
Por qué los refrigeradores inteligentes nunca despegaron
En última instancia, nunca vimos realmente que los refrigeradores inteligentes dominaran el mercado, aunque la idea sea popular en círculos futuristas hace décadas. Quizás ninguno de esos diseñadores pensó que en realidad nadie quiere quedarse parado mirando una pantalla en el refrigerador todo el día. En la práctica, hay zonas de la casa que conviene dejar sin convertir en smart.
DecayDock acierta justamente en el punto opuesto: en lugar de pretender reemplazar al usuario, simplemente le sirve un dato útil (qué tan viejo es cada ítem) con hardware barato y sin telemetría. Es la filosofía maker llevada a un electrodoméstico al que la industria no logró meterle valor real.
Conversión a hardware accesible
Para replicar el proyecto en Chile, los componentes básicos son:
- ESP32-CAM con OV2640 (~CLP 8.000-12.000 en distribuidores locales)
- LCD I2C de 16x2 o pantalla TFT pequeña (~CLP 3.000-8.000)
- Fuente de 5V (puede ser un cargador USB reciclado)
- Carcasa impresa en 3D (opcional, archivos STL libres en la guía de Instructables)
El costo total ronda los CLP 15.000-25.000 dependiendo de qué tengas en el cajón de repuestos. Bastante por debajo de un refrigerador "smart" de gama media, que parte sobre USD 800 en retailers chilenos.




