Diraq se asoció con Equinix para instalar un computador cuántico de espín en silicio dentro de un data center comercial en Sídney, en lo que ambas empresas describen como un par de hitos para la industria. El sistema será el primer computador cuántico de Australia operando dentro de un data center comercial, y el primer computador cuántico de espín en silicio desplegado en una instalación comercial compartida en cualquier parte del mundo.

El proyecto resulta notable porque saca al hardware cuántico basado en silicio del laboratorio y lo lleva al mismo entorno de infraestructura que se usa para la nube, la inteligencia artificial y la computación de alto rendimiento. También podría entregar una señal temprana de cómo los aceleradores cuánticos terminen integrándose junto a CPU y GPU convencionales en sistemas de producción.

¿Qué tan grande es el sistema inicial?

El primer sistema de Diraq usará un chip de silicio con ocho cúbits, con enfriamiento criogénico y electrónica de control integrados en una instalación autocontenida. Según las empresas, el computador cuántico completo puede ubicarse junto a servidores convencionales en las instalaciones de Equinix y consumirá menos de 20 kW.

Para dimensionarlo: un rack de alta densidad en un data center moderno se mueve en ese mismo orden de consumo. Es decir, el equipo cuántico no exige una sala especial ni una acometida eléctrica excepcional, que es justamente el argumento comercial que las empresas quieren instalar.

Diraq afirma que la arquitectura está diseñada de modo que se puedan incorporar conteos mayores de cúbits reemplazando el chip cuántico, sin cambiar la infraestructura que lo rodea.

"Los computadores cuánticos están a punto de volverse tan esenciales para los data centers y la infraestructura de cómputo como los servidores de datos, las CPU y las GPU", dijo Andrew Dzurak, fundador y director ejecutivo de Diraq.

"El data center es donde la computación cuántica se vuelve masiva, y ese cambio parte ahora. Es una primera vez, y el hito está en la simplicidad misma. Los computadores cuánticos de Diraq se integran a data centers operativos como cualquier otro rack".

¿Qué se va a probar en Sídney?

El despliegue servirá para evaluar el monitoreo remoto, la conectividad de red abierta y la integración segura con infraestructura de cómputo convencional. Diraq y Equinix también planean explorar modelos de computación híbrida en los que los procesadores cuánticos operen junto a sistemas de nube e inteligencia artificial.

Una vez completadas las pruebas, Diraq espera dar acceso a socios y clientes para demostraciones y conversaciones sobre aplicaciones potenciales.

Jarrod Nink, director gerente de Equinix para Australia, planteó el argumento en términos de infraestructura.

"El futuro de la computación cuántica depende no solo de los avances en hardware, sino de demostrar cómo estos sistemas pueden operar dentro de la infraestructura digital de la que las empresas dependen todos los días", señaló. "Nuestra colaboración con Diraq demostrará cómo la computación cuántica puede desplegarse de forma segura junto a entornos de nube, inteligencia artificial y computación de alto rendimiento".

La apuesta por el silicio

Diraq construye sus cúbits de espín usando fabricación de semiconductores compatible con CMOS, con el objetivo de más largo plazo de escalar a millones de cúbits por chip. Esa compatibilidad es el corazón de la apuesta: si los cúbits pueden fabricarse en las mismas líneas de producción que los chips convencionales, el camino a volumen es distinto al de arquitecturas que exigen procesos exclusivos.

La instalación en el data center de Equinix en Sídney debería completarse en octubre de 2026.