OpenAI anunció en un comunicado del 21 de octubre que investigadores de su iniciativa de ciberseguridad Patch the Planet usaron su modelo GPT-5.6 Sol para encontrar vulnerabilidades críticas en PHP, el lenguaje de programación de código abierto que mueve cerca del 70% de los sitios web, según una estimación. Tras el hallazgo, la empresa coordinó durante dos meses a una coalición de investigadores, mantenedores de PHP, proveedores de seguridad y agencias gubernamentales de ciberseguridad para corregir las fallas. OpenAI atribuyó ese plazo a la complejidad del trabajo, que exigió cambios mayores en el motor de PHP.

La PHP Foundation publicó las versiones corregidas PHP 8.2.35, 8.3.36, 8.4.27 y 8.5.12. PHP 8.1 y las versiones anteriores no recibirán parches oficiales. La publicación coordinada estaba prevista para el 22 de octubre, pero se adelantó al 21 después de que se filtraran detalles el 20 de octubre, lo que provocó críticas públicas.

Según OpenAI, todo sitio que use PHP ya puede actualizar su versión de forma segura. La empresa presenta el caso, que considera uno de los mayores hallazgos de ciberseguridad de 2026 por lo extendido que está PHP, como un ejemplo de su concepto de "Defender's Window" en la práctica.

OpenAI planteó ese concepto después de que sus modelos vulneraran a Hugging Face. Lo describe como un período estrecho y decisivo en el que las organizaciones pueden usar modelos de IA de frontera para encontrar, parchar y reforzar sus defensas antes de que esas mismas capacidades de ataque queden al alcance de actores maliciosos.

¿Cómo se encontraron las fallas?

Dentro de Patch the Planet, investigadores de Calif, una firma de ciberseguridad de California y socia fundadora del programa, empezaron a auditar PHP con herramientas de OpenAI el 30 de julio de 2026, a pedido de la PHP Foundation. La fundación conocía la falla de fondo desde 2024, pero no había logrado identificar ni una forma de explotarla ni una corrección. El investigador de Calif Ryan A. identificó la vulnerabilidad explotable el 11 de agosto, y investigadores de OpenAI llegaron a ella ese mismo día. Después, otra firma de ciberseguridad, Wiz, encontró por su cuenta una vulnerabilidad adicional.

¿Qué permiten las dos vulnerabilidades?

Las dos fallas, registradas como CVE-2026-109618 y CVE-2026-109619, están en la forma en que PHP administra la memoria y maneja los errores.

  • La primera ocurre cuando PHP se queda sin la memoria asignada mientras procesa una petición. Eso puede dejar datos internos incompletos que el motor después toma por válidos.
  • La segunda es un problema relacionado. Un error fatal deja a PHP apuntando a memoria que ya fue liberada, y las peticiones siguientes pueden leerla o corromperla.

En ciertas condiciones, un atacante puede explotar estas debilidades a distancia, sin credenciales de acceso, para ejecutar código malicioso en los servidores afectados y llegar a tomar el control de sitios web.

Con ayuda de IA, los investigadores mostraron además que las fallas podían exponer información sensible guardada en la memoria del servidor, como contraseñas, tokens de autenticación y claves de API. Lo más preocupante es que las vulnerabilidades están en el motor central de PHP, así que un sitio puede quedar expuesto aunque el código de su aplicación no tenga ningún error de seguridad. Ambas recibieron un puntaje de severidad crítica de 9,2 sobre 10.

El argumento de OpenAI

OpenAI afirma que desarrolladores y equipos de seguridad humanos revisaron el código de fondo sin lograr resolver las fallas, que siguieron abiertas durante dos años desde su descubrimiento. En cambio, los investigadores apoyados en IA mostraron formas prácticas de explotarlas en dos semanas. Tom's Hardware apunta que también se puede argumentar lo contrario, que sin IA las fallas nunca habrían sido explotables y en la práctica eran inofensivas.

OpenAI rebate esa lectura con su concepto de Defender's Window. La empresa sostiene que una tecnología poderosa termina siempre en manos de actores maliciosos y que, por eso, corregir de forma proactiva cualquier falla explotable es una responsabilidad colectiva. Hace poco, Claude Mythos de Anthropic identificó "miles de vulnerabilidades de día cero" en "todos los sistemas operativos importantes y todos los navegadores web importantes".