NEURA Robotics presentó el 4NE1 Gen 4, un robot humanoide diseñado para producción en serie y 20% más liviano que su antecesor.
El robot tiene un cuerpo más delgado, una piel exterior textil de color negro, control de movimiento renovado y Neuron AI, el modelo fundacional de la empresa para IA física.
El lanzamiento coincidió con la apertura del TUM RoboGym, un centro de investigación y entrenamiento que NEURA y la Universidad Técnica de Múnich (TUM) levantaron cerca del aeropuerto de esa ciudad.
Son 2.300 metros cuadrados donde los robots aprenderán tareas prácticas con datos del mundo real, demostraciones humanas y simulación.
¿Qué cambia en el 4NE1 Gen 4?
El 4NE1 Gen 4 es la generación más reciente de la plataforma humanoide de NEURA. El cuerpo rediseñado es más delgado y liviano, y la piel textil negra le da un acabado distinto al de la generación anterior.
Incorpora manos más avanzadas para agarrar con más precisión y lo que la empresa llama Smart Limbs, extremidades que responden por separado a lo que tienen alrededor. Según NEURA, el objetivo es que el robot reaccione rápido y se mueva con más fluidez.
En el centro del sistema está Neuron AI, el modelo de percepción, lenguaje y acción de NEURA para IA física. El modelo traduce lo que el robot percibe en movimientos, a partir de visión, tacto, fuerza, sonido y el estado interno de la máquina.
Esas entradas sirven para tareas que piden más que reconocer imágenes. Un ejemplo es saber si una fijación hizo clic al quedar en su lugar mientras se arma una pieza.
Neuron AI se entrena con datos de robots reales, demostraciones humanas y simulación. A través de la plataforma Neuraverse, lo que aprende un robot conectado se puede compartir con los demás de la red.
La empresa prepara el 4NE1 Gen 4 para fabricarlo en serie. El robot ya trabaja en los NEURA Gyms, donde las empresas entrenan y prueban aplicaciones prácticas.
Un gimnasio para entrenar robots
El TUM RoboGym ofrece un espacio compartido donde investigadores y empresas desarrollan capacidades robóticas para manufactura, logística, agricultura, salud y otras industrias.
Las empresas aportan tareas concretas y conocimiento de sus procesos. Los investigadores estudian cómo los robots pueden aprenderlas más rápido y ejecutarlas con más confiabilidad. El entrenamiento partió en septiembre, con participantes de más de diez industrias, entre ellas la automotriz, la farmacéutica, la de tecnología médica, embalaje, logística, agricultura y cuidado de personas.
Las demostraciones incluyen manipular cajas de cartón, llenar botellas y cargar y descargar piezas de madera. Las empresas pueden usar el centro para evaluar sistemas robóticos, identificar qué entrenamiento necesitan y probar aplicaciones antes de ampliar su despliegue.
La infraestructura de entrenamiento combina tres fuentes.
- Datos de robots reales, que registran con sensores los movimientos, el contacto físico y el resultado de cada tarea.
- Demostraciones humanas, grabadas con trajes con sensores, sistemas de captura de movimiento y teleoperación.
- Simulación, que expone a los robots a más situaciones y variantes antes de probar sus habilidades en máquinas físicas.
Según NEURA, el centro admite varios tipos de robot, entre ellos humanoides, robots móviles de asistencia y brazos robóticos cognitivos.
¿Cuánto se invierte en el centro?
NEURA y la TUM firmaron una alianza inicial de tres años con una inversión conjunta de cerca de 17 millones de euros. NEURA pone alrededor de 11 millones, además de infraestructura robótica, recursos de cómputo y apoyo operativo.
Múnich es el punto de partida de una red internacional de centros de entrenamiento que NEURA planea abrir en Europa, Estados Unidos y China. La empresa también desarrolla otro centro en Alemania junto a la RWTH Aachen.





