3DPrint.com publicó su reseña de la Prusa Core One L+, la versión agrandada de la CoreXY de Prusa Research. El autor la usó un mes entero para modelos grandes e impresión por lotes, y la comparó con la Core One original que había reseñado el año pasado.

Desembalaje y calidad de construcción

Fiel al estándar de Prusa, la Core One L+ llega muy bien embalada. El reseñista valora que la marca use sobre todo cartón reciclable y deje la espuma solo donde hace falta soporte estructural. Es un buen equilibrio entre proteger la impresora en el transporte y maximizar lo que se puede reciclar.

La construcción mejora frente a la Core One original. Los mayores cambios están en la cama de impresión de aluminio grueso y en los soportes del tornillo y los rodamientos del eje Z, sobre todo en la cama. El autor no le ve problemas a la cama de PCB que Prusa usa normalmente, pero prefiere la mayor masa térmica y la sujeción magnética más firme de la cama de la L+.

Primera impresión

Lo primero que hizo fue comparar directamente su Core One original (sin el "plus") con la Core One L+ y todas las mejoras recientes, que Prusa detalla en su blog.

En la pieza de la Core One original todavía se ven los artefactos verticales finos (VFA, por su sigla en inglés), pero la mejora en su intensidad es clara. Con luz normal casi no se notan. Con una iluminación muy dura y un PETG muy brillante se alcanzan a ver hasta los artefactos más pequeños. Con filamentos mate o cargados con fibra, los VFA prácticamente desaparecen.

Hardware y especificaciones

La Core One L+ parte de la Core One, agrandada para un volumen de impresión de 300 x 300 x 330 mm. Mantiene las piezas internas impresas en PC-CF de la Core One. Entre las mejoras están una cama de aluminio de 6 mm de espesor con imanes integrados de alta sujeción y una cámara con calefacción activa.

Software e interfaz

La interfaz de la impresora es la conocida de Prusa. Al autor le funciona y le gusta la rueda de desplazamiento con clic, pero cree que acá Prusa se está quedando atrás. La pantalla es táctil, aunque no está a la altura de la competencia, que diseña sus interfaces pensando en el tacto y se maneja más como un teléfono. Aun así, es perfectamente usable y no entorpece el uso de la impresora.

En el laminado, en cambio, Prusa está al nivel de la competencia o por encima. PrusaSlicer nació de Slic3r, y casi todos los laminadores de la competencia están basados en PrusaSlicer. Al reseñista no le gusta la interfaz de la última versión estable (2.9.6), pero probó la versión alfa de PrusaSlicer 3.0.0. Es una alfa y trae errores, pero cuando salga la versión estable sus mejoras lo harán reconsiderar el laminador que usa a diario, Orca Slicer.

La impresora no exige conectarse a ningún servicio en la nube. Se puede usar sin conexión, sin perder capacidades ni rendimiento. Prusa además ofrece una edición para infraestructura crítica de la Core One L+ y de la XL, pensada para proteger todavía más los datos.

¿Cómo rindió en un mes de uso?

Durante el último mes, el autor usó la Core One L+ para modelos de gran tamaño e impresión por lotes, con encargos para los pasatiempos de su esposa y para amigos. La máquina estuvo prácticamente al 100% del tiempo en uso, con más de 26 días de impresión.

Estos fueron los resultados de su prueba de precisión.

MedidaResultadoValor nominal
X99,97 mm100 mm
Y99,97 mm100 mm
Z99,99 mm100 mm
XZ135,08 mm135 mm
YZ134,98 mm135 mm
XY, diagonal A149,93 mm150 mm
XY, diagonal B149,98 mm150 mm

Velocidad real

Acá el reseñista ve un avance claro. La Core One L+ no llega a la velocidad de las competidoras con mayor caudal de extrusión, pero es mucho más rápida que antes. Él atribuye buena parte de la mejora a que la impresora mide y calibra el input shaping sin un accesorio externo. Logró imprimir a 350 mm/s en muchas piezas. Depende del material. El PETG, por ejemplo, no se imprime a esa velocidad sin una boquilla de alto caudal.

Materiales y cámara calefaccionada

La Core One L+ calienta la cámara de una forma particular. No tiene un calefactor dedicado, sino ventiladores bajo la cama que hacen circular el aire caliente que sale de la propia cama. Con una temperatura máxima de cámara de 60 °C, el autor imprimió sin problemas PETG, ASA, PA6 y PA12 con fibra de carbono, y PC-CF. Las piezas con fibra de carbono las hizo con una boquilla de diamante para no desgastar la boquilla de latón de fábrica.

Ruido

Es otra vez una de las CoreXY más silenciosas que el reseñista ha probado. Registró picos de 60 a 61 dB y valles de 40 a 42 dB, con un promedio cercano a 50 dB. Puede tenerla funcionando al lado sin molestia. Se nota que está imprimiendo, pero molesta mucho menos que los antiguos modelos i3.

Confiabilidad y mantenimiento

Desde PETG básico hasta PA12-CF, no tuvo ninguna falla. Ni siquiera con la versión alfa de PrusaSlicer, con la que esperaba errores o problemas de calidad. Incluso con filamentos de terceros, la tasa de éxito fue de 100%. Como en todo producto de Prusa, el mantenimiento es sencillo y hay guías y repuestos para cada pieza.

Precio y valor

La unidad armada cuesta 1.999 dólares. El autor admite que no es la impresora más barata, pero dice que tiene una de las salidas más consistentes y de mejor calidad entre las impresoras semiprofesionales que ha probado.

Como Prusa apuesta por la reparación y la actualización, el marco se puede mejorar con el tiempo a medida que llegan novedades como INDX de Bondtech (en su versión Prusa INDX), sin comprar una impresora nueva. Para el reseñista, esa es la razón principal para elegir una Prusa sobre cualquier otra.

¿Para quién es?

Para una persona o una empresa que se toma en serio la impresión 3D. Es una impresora lista para producción, fácil de mantener, actualizar, operar e instalar en una oficina o un taller. Sirve para más que modelos de pasatiempo. Con su volumen de 300 x 300 x 330 mm se pueden imprimir por lotes piezas funcionales de uso final.

A favor

  • Calidad de impresión
  • Volumen de impresión grande
  • Confiabilidad
  • Capacidad de actualización
  • Facilidad de reparación
  • Facilidad de uso
  • Perfiles de materiales

En contra

  • Más cara que competidoras similares
  • La interfaz se siente algo anticuada
  • La velocidad sigue limitada por el caudal
Pieza impresa en la Prusa Core One L+ durante la prueba de 3DPrint.com

Veredicto

La reseña destaca la calidad de construcción, el embalaje y las mejoras de hardware frente a la Core One original, con un volumen mayor y una cama de aluminio más gruesa. En un mes de impresión intensiva con distintos materiales técnicos, la máquina mostró velocidad, precisión, operación silenciosa y una tasa de éxito de 100%. En contra quedan una interfaz que se siente anticuada frente a la competencia y el precio de 1.999 dólares. El software de laminado y la opción de trabajar sin conexión siguen siendo intuitivos y capaces.

Para el autor, hoy es su impresora de cabecera para lotes y piezas grandes, y espera con ganas que INDX llegue a la Core One L+.