Samsung y su mayor coalición sindical se sentaron a negociar durante los próximos dos días bajo mediación del gobierno surcoreano, reportó el Korea Herald. Quedan solo 10 días antes de una huelga general planeada que amenaza con detener por más de dos semanas la operación de chips de memoria más grande del mundo.

Las dos partes se reúnen a través de la Comisión Nacional de Relaciones Laborales de Corea del Sur, después de que las rondas previas de mediación en febrero y marzo colapsaran sin acuerdo. El sindicato advirtió que sus miembros se retirarán entre el 21 de mayo y el 7 de junio si las conversaciones fracasan. Con cerca de 73.000 afiliados, las estimaciones de participación esperada apuntan a 30.000 a 40.000 trabajadores.

El ministro del Trabajo surcoreano, Kim Young-hoon, saludó la reanudación de las conversaciones en su cuenta de X y escribió que "la solución puede estar cerca". Aun así, a las 15:00 hora local todavía no había acuerdo. El sindicato advirtió que la huelga podría generar un déficit de cerca de USD 20.400 millones, según reporta Digitimes.

¿Cuánto le costaría el conflicto al balance de Samsung?

Analistas de JPMorgan advirtieron este mes que el beneficio operativo anual de Samsung podría caer entre 7% y 12% si la gerencia acepta las demandas centrales del sindicato. Estiman que destinar entre 10% y 15% del beneficio operativo a bonos de desempeño y subir los salarios base un 5% generaría entre KRW 21 billones y KRW 39 billones (USD 14.300 a 26.500 millones) de costo laboral adicional sobre las proyecciones actuales. Un escenario separado de disrupción productiva calculó que el golpe en ventas por una paralización de 18 días llegaría a unos KRW 4 billones.

El precedente importa. La primera huelga histórica de Samsung en 2024 ocurrió con un sindicato de 32.000 afiliados y solo un 15% de participación. Una paralización de un día en abril ofreció un anticipo de lo que sería un cese completo: la producción de fábrica de memoria de Samsung cayó un 18% en el turno de noche afectado, y la producción de fundición por contrato bajó un 58%.

¿Qué está pidiendo concretamente el sindicato?

El centro de la disputa es la demanda sindical de destrabar el tope a los bonos de desempeño y fijarlos en 15% del beneficio operativo. Los analistas de mercado proyectan un beneficio operativo de Samsung en 2026 cercano a KRW 300 billones, lo que se traduciría en bonos por empleado de hasta KRW 600 millones (USD 408.000) dentro de la división de semiconductores, según la fórmula sindical.

La gerencia ha ofrecido lo que describe como "compensación líder en la industria", pero se ha negado a eliminar el tope de forma permanente. Los trabajadores rechazaron una contraoferta de bono único de USD 340.000. El conflicto se agudizó cuando trascendió que los trabajadores de SK hynix recibirían bonos garantizados de USD 477.000 este año y casi USD 900.000 el próximo.

¿Por qué hay fracturas dentro del propio sindicato?

Las negociaciones se complican por divisiones internas. Cerca del 80% de la rama Samsung del SuperEnterpriseUnion proviene de la división Device Solutions, dedicada a semiconductores, según Digitimes. Sus prioridades reflejan ese peso y se concentran en bonos para esa división.

Mientras tanto, los trabajadores de la división DX (smartphones, televisores y electrodomésticos) presionan para incluir esquemas de reparto de utilidades a nivel de toda la empresa. Más de 2.500 afiliados abandonaron recientemente el sindicato más grande de Samsung, objetando lo que vieron como demandas centradas en memoria que poco le ofrecían a empleados fuera del negocio de chips.

El presidente del sindicato, Choi Seung-ho, declaró al Korea Herald el mes pasado que aproximadamente 200 ingenieros de Samsung se fueron a la rival SK hynix en los últimos cuatro meses. Lo describió como evidencia de que la estructura de compensación de Samsung no logra retener talento crítico durante el actual boom de memoria para IA.

Lectura para LatAm y consumo

Para integradores de servidores y data centers en Chile, México, Brasil y Argentina, una huelga de 18 días en Hwaseong y plantas asociadas significa un golpe directo a la disponibilidad de DDR5, HBM3E y HBM4 durante el segundo semestre. Importadores locales ya reportan presiones al alza en módulos DDR5 y SSD enterprise desde marzo, y un cese real de producción sostendría las primas por 6 a 9 meses adicionales, según el patrón histórico de disrupciones en el sector. Para usuarios finales que esperan armar PCs gamer durante 2026, conviene fijarse los precios antes del 21 de mayo: si la huelga arranca, los módulos DDR5 32GB que hoy se cotizan entre CLP 90.000 y 130.000 en distribuidores chilenos podrían subir un escalón adicional.