Una plataforma de baterías de DIMAAG-AI y Toshiba se diseñó para absorber los saltos rápidos de consumo que provocan los centros de datos de inteligencia artificial, y al mismo tiempo entregar energía de respaldo y apoyo a la red eléctrica.
Las empresas combinan las baterías SCiB de titanato de litio de Toshiba con la plataforma ZettaWatt Power de DIMAAG, que integra almacenamiento de energía, conversión de potencia y control en tiempo real.
El sistema está diseñado para carga y descarga continua a 10C y apunta a una vida útil superior a diez años. También puede suavizar las fluctuaciones cíclicas de potencia que genera la carga de cómputo hasta dejarlas por debajo del 1% de lo que percibe la red.
Toshiba afirma que ha despachado más de 100 millones de celdas SCiB desde 2010, una década larga de experiencia en terreno que las dos empresas quieren trasladar ahora a aplicaciones de centro de datos con ciclos de trabajo exigentes.
Las baterías absorben los saltos
La necesidad de estos sistemas viene del cambio en la demanda eléctrica de las instalaciones de cómputo grandes. A diferencia de una carga convencional, el trabajo de cómputo hace subir y bajar el consumo con rapidez, y eso complica tanto al centro de datos como a la red.
La plataforma ZettaWatt usa una arquitectura modular que va desde la red hasta 800 V de corriente continua para manejar esos cambios. Se pueden desplegar varias unidades en paralelo a medida que el campus de un centro de datos crece.
La plataforma se diseñó para varias funciones más allá del respaldo convencional. Entre ellas están el suavizado de carga, el soporte ante hundimientos de tensión, la respuesta a la demanda y la estabilización de la red.
El sistema de baterías usa los módulos Zenius de DIMAAG, refrigerados por inmersión con flujo activo. Toshiba aportará las celdas SCiB, mientras que DIMAAG diseñará, fabricará e integrará el sistema de baterías dentro de la plataforma ZettaWatt.
"El almacenamiento de energía en un centro de datos de IA debe hacer mucho más que cubrir un corte. Debe absorber saltos rápidos de carga, soportar los hundimientos de tensión de la red, entregar energía de respaldo y responder de forma repetida sin convertirse en una restricción para el sistema", dijo Ian Wright, director de tecnología de DIMAAG y cofundador de Tesla.
Qué significa una tasa de 10C
La capacidad de 10C es central en el uso que se le busca al sistema. Una tasa de 10C significa que la batería puede, en teoría, cargar o descargar su capacidad nominal en cerca de una décima de hora, algo así como seis minutos, bajo las condiciones de operación especificadas. Las empresas afirman que las celdas SCiB sostienen carga y descarga a 10C con un sistema de refrigeración diseñado para eso.
Esa capacidad busca que el sistema responda una y otra vez a cambios breves en la demanda eléctrica sin depender solo de la red.
La plataforma cumple además los requisitos de soporte ante hundimientos de tensión de ERCOT, según DIMAAG. Eso le permite seguir alimentando la instalación durante ciertas perturbaciones de la red en lugar de simplemente desconectarse.
"Esta colaboración demuestra cómo la tecnología SCiB de Toshiba puede sostener la próxima generación de infraestructura de IA mediante la capacidad de carga y descarga continua a 10C, una vida en ciclos excepcional y un historial de seguridad probado", dijo Greg Mack, vicepresidente senior y gerente general de la División de Electrónica de Potencia de Toshiba International Corporation.
Lo que todavía está en validación
Las empresas afirman que la colaboración llevará el almacenamiento basado en SCiB hacia aplicaciones de alta potencia donde importan el ciclado frecuente, la respuesta rápida y una vida operativa larga. Las capacidades descritas siguen sujetas a diseño, pruebas y validación en curso.




